«Adicto a las mujeres»

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Imagen por koke

En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net. Lo hizo de manera anónima, como pedimos que se haga; así que, a pesar de que nunca se lo había contado a nadie, nos autorizó a que lo citáramos, como sigue:

«Quiero confesar que soy adicto a las mujeres, tanto así que busco entablar relaciones nuevas con mujeres en las redes sociales y tratar de llevarlas a la cama…. Esto ha empeorado en los últimos tres años [a tal grado que] estoy en bancarrota por pagar [relaciones sexuales] con prostitutas o salidas sociales….

»Muchas veces pasa por mi mente que pudiera tener alguna enfermedad. Gracias a Dios, no presento hasta el momento ningún síntoma o algo que lo indique, pero me da miedo averiguarlo también. Siento que se destruiría mi vida.»

Este es el consejo que le dio mi esposa:

«Estimado amigo:

»Nos alegramos de que haya admitido que tiene un problema y haya decidido que quiere cambiar. Lo cierto es que su vida ya está siendo destruida por su adicción. Y con cada nueva relación sexual usted no sólo corre el riesgo de contraer una enfermedad venérea sino también de procrear un hijo y ser responsable de su sustento económico por dieciocho años como mínimo….

»El primer paso para vencer este vicio es consultar con un médico. Explíquele que está enviciado y que necesita que lo refiera a un grupo de rehabilitación. El médico también va a querer que se someta a pruebas de enfermedades de transmisión sexual. Usted dice que le da miedo averiguar si ha contraído una enfermedad, pero si de veras quiere cambiar su vida, entonces debe averiguarlo a pesar del temor.

»El médico bien pudiera explicarle que el cerebro produce sustancias químicas durante sus experiencias sexuales. Esas sustancias hacen que sienta la misma euforia que sienten otros cuando ingieren drogas ilícitas. Y al igual que los drogadictos no pueden vencer el vicio sin ayuda, tampoco usted puede lograrlo solo.

»Aunque usted lamenta el riesgo que está corriendo con su salud y las consecuencias económicas que está afrontando, no estamos seguros de que de veras esté arrepentido por el pecado de las relaciones sexuales fuera del matrimonio. Dios diseñó las relaciones sexuales con el fin de que fortalecieran el vínculo de amor mutuo que sienten los cónyuges. Pero la conducta suya ha eliminado de la relación sexual el amor y el compromiso emocional. Creemos que usted va a necesitar un cambio radical de corazón y de actitud para poder algún día volver a vincularlos en las relaciones que tenga con su futura esposa.

»Dios puede ayudarlo una vez que usted de veras esté arrepentido por lo que ha hecho. Su Hijo Jesucristo murió en la cruz para pagar las consecuencias eternas de ese pecado. Si le pide a Dios que lo perdone, y cultiva una relación personal con Él, lo ayudará a recorrer el camino difícil que tiene por delante.»

Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 436.

Carlos Rey
Un Mensaje a la Conciencia
www.conciencia.net


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