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AMBICIONES QUE MATAN

Ambiciones que matan

Con la verdadera religión se obtienen grandes ganancias, pero solo si uno está satisfecho con lo que tiene (1 Timoteo 6: 6).

OTRO EJEMPLO TRISTE DE ALGUIEN codicioso es el caso lamentable de Balaam. Había sido honrado por Dios como su mensajero entre los paganos, pero poco a poco había sucumbido a la influencia de la avaricia. Cuando Balac le ofreció riqueza y honores a cambio de pronunciar encantamientos contra Israel, Balaam vio la oportunidad de enriquecerse. «El soborno de los regalos costosos y de la exaltación en perspectiva excitaron su codicia. Ávidamente aceptó los tesoros ofrecidos, y luego, aunque profesando obedecer estrictamente a la voluntad de Dios, trató de cumplir los deseos de Balac. El pecado de la avaricia que, según la declaración divina, es idolatría, le hacía buscar ventajas temporales, y por ese solo defecto, Satanás llegó a dominarlo por completo. Esto ocasionó su ruina» (Patriarcas y profetas, pp. 468, 469).

La codicia trae la ruina de las personas. Grandes hombres del pasado han caído por la codicia. Siervos de Dios que han sido honrados por el cielo con talentos y aptitudes para hacer mucho bien, se han incapacitado por causa de la codicia.

La Biblia también nos habla del lamentable caso de Acán, en tiempos de la conquista de Jericó. Esta ciudad había sido destinada a la destrucción total. Nada de ella debía tomarse. Esas eran las órdenes expresas y claras de Dios. Pero Acán, víctima de la codicia, violó este mandato y se apoderó de un lingote de oro y un manto babilónico que encontró en algún lugar durante la toma de la ciudad. Ceder a la codicia le ocasionó la ruina. Fue descubierto por el Señor después de haber perjudicado a sus hermanos y deshonrado el nombre de Dios. «Acán había escuchado las advertencias frecuentemente repetidas contra el pecado de la codicia. La ley de Dios, clara y positiva, había prohibido el robo y todo engaño, pero él continuó acariciando el pecado. Como no fue descubierto y reprendido abiertamente, se hizo más osado; las advertencias tuvieron cada vez menos efecto en él, hasta que su alma estuvo sujetada por cadenas de oscuridad» (Conflicto y valor, p. 119).

Que Dios te bendiga,

Pedidos de oración al cielo77014@hotmail.com

Agosto, 06 2010



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