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¿Cómo te fue este año?

Estamos llegando al fin de otro año más y nos quedan preguntas como estas en el aire: ¿qué dejé de hacer que me propuse para el 2016? ¿Alcancé todas las metas espirituales que me propuse para este año?. Con el fin de año viene, además, una mirada retrospectiva en la que debemos analizar y evaluar qué tal nos fue para ver la magnitud de lo que alcanzamos o lo que dejamos de alcanzar. Con esto quiero decir que, cada año hacemos un listado de cosas que deseamos hacer o alcanzar en todas las áreas de nuestras vidas, incluyendo las espirituales. Ahora bien, déjame hacerte dos preguntas: ¿qué tal te fue este año con tus metas? Después de esa mirada retrospectiva, ¿pasaste el año o sencillamente te rajaste?.

Es muy sencillo empezar un nuevo año determinando hacer muchas cosas, algunas alcanzables, otras no tanto, pero la idea es trasarse metas y buscar la forma de ser cada vez mejor, de crecer, ¿verdad?. Pero, ¿qué nos enseña la Palabra de Dios respecto a este tema de trasarse metas? Veamos lo que nos dice Job:

“Determinarás asimismo una cosa, y te será firme” (Job 22: 28 – RVR1960). Es muy fácil determinarse a hacer algo, pero ¿qué tan comprometidos somos con nosotros mismos para alcanzar esas metas? Esa es la pregunta que nos debemos hacer antes de empezar a sacar un listado de metas o resoluciones para el nuevo año que está a punto de empezar. Muchas personas deciden ir al gimnasio, algunas deciden leer un poco más, otros estudiar una segunda lengua, en fin… Y al llegar el fin de año nos hacemos la misma pregunta: ¿qué tal te fue este año con tus metas? ¿Pasaste o sencillamente te rajaste?. Te determinarás una cosa y te será firme, esa debe ser tu consigna para el 2017. Y entonces te dirás, me determinaré crecer espiritualmente, me determinaré orar más tiempo, me determinaré leer la Biblia en un año, etc, etc.

Pero, ¿crees que solo basta con determinarse algo? La respuesta es no. Todo es una combinación de cosas, y una de ellas es una característica presente en aquellos deportistas que alcanzan el éxito, esa característica se llama disciplina. Una determinación para lograr algo combinado con una buena dosis de disciplina de seguro te llevará muy lejos en el 2017. El Apóstol Pablo decía en Filipenses 3:14, prosigo a la meta, eso quiere decir que sin importar las adversidades que se te presentarán en el camino, tu determinaste desde antes llegar a la meta, recuerda que no será fácil, pero tampoco imposible. Habrá Sanbalats con los cuales te tropezarás y tratarán de desanimarte, pero tú debes aferrarte a tu lema: te determinarás una cosa y te será firme. Esta semana escribía igualmente que nosotros los creyentes tenemos el ADN de un Padre que todo lo que empieza lo termina, sé un buen hijo y da un buen testimonio de tu Padre celestial.

Dios te bendiga sobreabundantemente en este día. Sé de bendición para otros, comparte este mensaje.

Bajo la guía del Espíritu Santo,
Sergio Meza Padilla


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