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Dispuesto

La fe nos puede llevar a hacer cosas extraordinarias para obtener un milagro de parte del Señor Jesús. Y la fe es todo lo que necesitamos para que el Hijo del Hombre haga conforme a Su voluntad y nos conceda los deseos de nuestro corazón. No obstante, nos parecemos más al paralítico de Bethesda y esperamos que alguna fuerza externa actúe a nuestro favor sin mover un dedo para recibirlo. Creo que si el hombre fuera más proactivo recibiría más de Dios, en pocas palabras, es necesario hacer algo extraordinario para recibir lo extraordinario que Dios tiene para nosotros. Y en eso extraordinario quiero basarme en este día. Dicen Las Escrituras, que un grupo de amigos hizo algo extraordinario para que un paralítico recibiera un milagro de parte del Señor Jesús. Esta es la historia: “Entonces llegaron unos hombres que llevaban en una camilla a uno que estaba paralítico. Querían llevarlo adentro de la casa y ponerlo delante de Jesús, pero no encontraban por dónde meterlo, porque había mucha gente; así que subieron al techo y, abriendo un hueco entre las tejas, bajaron al enfermo en la camilla, allí en medio de todos, delante de Jesús” (Lucas 5:18-19 DHH).

¿Qué podemos aprender, pues, de esta historia? Número uno, con fe es posible agradar a Dios. Al leer la mayoría de los textos en los que el Señor Jesús efectuó un milagro, el común denominador siempre fue la fe. Santiago 1:6 RVR1960 dice, “pero pida con fe, no dudando nada”, lo cual nos enseña una gran verdad: todo aquel que se acerca al Trono de Dios sin fe en busca de algo, no lo obtendrá porque “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11:6 RVR1960). La historia no lo dice explícitamente, pero la fe que tenían los amigos del paralítico de este texto de Lucas era grande, muy grande y tanto es así que, los llevó a hacer algo extraordinario, abrir un hueco entre las tejas para bajar al enfermo y, ¿sabes por qué lo hicieron? Porque sabían que en Jesús había un poder extraordinario y ellos querían ver lo sobrenatural del Reino de Dios en ese momento, estuvieron dispuestos y lo obtuvieron, tuvieron su recompensa.

Número dos, siendo proactivo obtendré el favor de Dios. Echarse a la pena y al olvido no nos garantiza que recibamos una recompensa de parte de Dios, pero cuando se es proactivo y tenemos una fe que sobrepasa las limitaciones de nuestro entendimiento, podremos ver lo sobrenatural del Reino de Jehová Dios en la tierra. Hay un verso que me impacta demasiado, especialmente cuando hablo de fe: “mas el justo vivirá por fe” (Hebreos 10:38 RVR1960), los hijos de Dios vivimos por fe y para fe. Por lo tanto, nuestra mirada no puede estar fija en la adversidad o en lo imposible que nuestros ojos naturales puedan ver, no. Nuestra mirada debe estar siempre puesta en Él, porque la Palabra me enseña que, “mi socorro viene de Jehová” (Salmos 121:2 RVR1960) si tengo “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (Hebreos 12:2 RVR1960) todo entonces será POSIBLE, porque mi Jesús me dice en Su Palabra que, “al que cree, todo le es posible” (Marcos 9:23 RVR1960). Una característica de los amigos del paralítico de nuestra historia de hoy es que, tenían los ojos puestos en Jesús y estuvieron dispuestos a hacer algo extraordinario para recibir algo extraordinario a cambio. Y tú, ¿a qué estás dispuesto para recibir algo extraordinario en tu vida?  Deseo que esta reflexión haya hablado tremendamente a tu vida, no olvides ser de bendición para otros, comparte este mensaje con otras personas. Dios te bendiga y te guarde.

Bajo la guía del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla



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