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Enviado

Una de las preguntas existenciales que nos hacemos, por lo menos, una vez en la vida es ¿qué hago yo aquí?  Y es que existe un propósito por el cual todos estamos en este mundo, nadie viene a este mundo solo porque sí. Hemos sido enviados porque somos parte de un Plan que Dios diseñó para cada uno de nosotros, pero a ¿qué somos enviados a esta tierra? La respuesta la hayamos en nuestro manual de vida, la Biblia: “el Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha consagrado; me ha enviado a dar buenas noticias a los pobres, a aliviar a los afligidos, a anunciar libertad a los presos, libertad a los que están en la cárcel” (Isaías 61:1 DHH).

Entonces, ¿a qué fuiste enviado? Primero, A DAR BUENAS NOTICIAS. Lo más probable es que te debas estar preguntando qué noticias, ¿no es así? La mejor noticia que le puedes dar a alguien que no conoce al Señor es decirle que, “Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16 NTV), ¿cuántas personas saben esto? Quizá no muchos y es por ello que hemos sido enviados,  para dar buenas nuevas, que hay salvación y que, igualmente, hay vida después de la muerte y que Dios está interesado en que pasemos una eternidad junto a Él. Muchos creen que al morir todo termina allí, pero los que hemos creído sabemos que estaremos con el Señor y si predicamos esas buenas noticias, ¿cuántos más serían salvos?

Segundo, ALIVIAR A LOS AFLIGIDOS Y ANUNCIAR LIBERTAD. Muchas personas en el mundo se encuentran presas, pero no en cárceles que podamos ver como las prisiones que usan los gobiernos, no. Se encuentran presas de sus propios deseos, de enfermedades, del odio, de falta de perdón, etc. Y el enemigo quiere verlas allí, porque él ha venido para “hurtar y matar y destruir” (Juan 10:10 RVR1960). El enemigo ha creado cárceles para ellos, pero Dios ha enviado a sus hijos a proclamar la libertad de todos. Asimismo, el mundo se encuentra lleno de personas afligidas. Según el DRAE afligir es, causar molestia o sufrimiento físico, ¿conoces a alguien en esta situación? Entonces tú eres el enviado para él/ella, eres el enviado para decirle tengo buenas noticias, Dios no quiere ni quiso que viviéramos así. Hay muchos que sufren y desconocen a un Dios capaz de liberarlos, hay muchos presos de enfermedades que desconocen al Dios de lo imposible y es nuestro propósito presentarles a ese Dios, es por ello por lo cual el Espíritu del Señor te ha consagrado, para esto fuiste enviado. Sé que este devocional ha hablado tremendamente a tu vida, así como lo hizo con la mía. No olvides ser de bendición para otros, comparte. Dios te bendiga siempre.

Bajo la guía del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla



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