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FIN DE MUERTE

Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de
muerte. Proverbios 16:25.

La vida está llena de caminos. Muchos, por todos los lados: caminos
men­tirosos, engañadores, seductores; caminos que te susurran a los
oídos: “Hola, ven conmigo, yo te llevo donde quieres llegar”.
Uno de esos caminos es el placer. Te ofrece maravillas, pero te cobra
caro; no le creas. Por otro lado, no temas al placer; el placer tiene un
lugar en la vida: a fin de cuentas, es resultado de los sentidos, y los
sentidos fueron colo­cados en tu cuerpo por el Creador. Uno de los
propósitos de los sentidos es proporcionarte placer. Y, si fue Dios
quien colocó la fuente del placer en ti, no debe ser peligroso ni
pecaminoso, como parece.

El problema es la búsqueda del placer por el placer en sí mismo; la
ob­sesión por el placer, despojado del temor de Dios. Por lo tanto,
cuando el placer toque a la puerta de tu corazón y no venga acompañado
del temor de Dios, no le hagas caso: su fin será la muerte.

El único y el verdadero Camino es Jesús. Cuando él estuvo en la
tierra, declaró a sus discípulos: “Yo soy el Camino”; Camino con
mayúscula. No existe otro que te conduzca a la vida; buscar la
felicidad siguiendo cualquier otro camino es buscar la muerte.

Pero, cierto día, un joven me preguntaba: “¿De qué forma Jesús es
el ca­mino?”he comprobado que muchas personas, en el mundo, no
entienden la manera en que Jesús las conduce a la vida; algunas,
incluso, buscan formas místicas de seguir a Jesús. Pero, Jesús es
práctico, y sus enseñanzas también lo son. El modo en que desea
llevarte a la vida es por medio de su Palabra: cada vez que abres la
Biblia, el Señor se comunica contigo y te muestra el camino que debes
transitar. Obedecer a su Palabra es andar en el camino.

Desdichadamente, vivimos en días en que cada uno desea ser su propio
camino; cada uno piensa que sabe lo que es bueno para sí. El resultado
es que la carretera de la vida está colmada de cuerpos sangrando,
agonizando… esperando el momento final de una existencia sin sentido.
Haz de este un día de retorno a la Palabra de Dios. Consulta las
enseñanzas divinas antes de tomar una decisión. No te atrevas a vivir
solo, porque “hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es
camino de muerte”.

DIOS TE BENDIGA,



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