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¿Ha expirado su expectativa

Por John Maxwell

Limitar nuestras vidas a las experiencias pasadas es engañamos a nosotros mismos y no desarrollar nuestro potencial aumentando nuestras posibilidades de éxito.

Mi amigo Joe Sawyer cuenta una tierna historia acerca de un muchachito que un día estaba pescando. Un anciano que pescaba cerca se dio cuenta que el niño estaba teniendo bastante éxito en su trabajo. Lo más llamativo no era la cantidad de pescados sino lo que hacía una vez que los traía con éxito a la tierra. El muchacho tomaba cada pescado en su mano y lo medía. Si el pescado era más largo que su mano, lo tiraba de nuevo al agua. Sólo se quedaba con los pequeños.

Finalmente la curiosidad motivó que el anciano fuera hasta donde estaba el muchacho y le preguntara: “Hijo, ¿por qué te quedas con los pequeños peces y tiras los grandes al agua?” El jovencito contestó: “No puedo quedarme con los grandes, ‘¡tengo una fuente que mide solamente veinte centímetros!”. Me temo que hay muchas personas que se achican porque se limitan a una fuente de veinte centímetros. ¡No piensa en más grande, no ven más, no actúan para más, no esperan más! En lugar de expandir sus horizontes aumentando sus expectativas, reducen su potencial achicando sus esperanzas.

Demasiadas personas fracasan en darse cuenta que sus expectativas limitan la altura de sus futuras posibilidades. Es imposible lograr el éxito si no lo esperamos.

Muchas personas no reciben milagros en sus vidas porque sus “expectómetros” han expirado. Una vez tuvieron sueños; ahora tienen dudas. El futuro se veía brillante; ahora se ve borroso. Los mejores días por venir se han nublado por los amargos días del pasado. Están en problemas. Si esto le ha sucedido a usted, revitalice su “expectómetro” adoptando los siguientes principios:

1. Su vida debe estar influenciada por sus expectativas, no por su experiencia

Las vidas de las personas con frecuencia están guiadas por alguna experiencia dramática del pasado. Trágicamente, no han ganado ningún territorio nuevo porque son prisioneros de problemas pasados. Con frecuencia comentan, “Lo intenté aquella vez y fracasé”, o “No puedes enseñar a un viejo perro, nuevos trucos” o “Siempre se hizo así”. Estos individuos han cometido un terrible error al creer que las cosas nunca cambian y que la experiencia es el mejor maestro: da la prueba primero y la lección después. .
Limitar nuestras vidas a las experiencias pasadas es engañamos a nosotros mismos y no desarrollar nuestro potencial aumentando nuestras posibilidades de éxito. Mark Twain dijo: “Si un gato se sienta en una pava caliente, nunca más se sentará en una pava caliente. Por supuesto, tampoco se sentará en ninguna que esté fría”. Olvide sus fallas pasadas y comience a extender sus expectativas para mañana.

2. Su vida debe ser influenciada por sus expectativas, no por los ejemplos ajenos.

Todos tenemos a alguien a quien admiramos. Por momentos es una tentación el tratar de imitarlos. Por eso, siento que es importante para nuestro país producir héroes que vivan por los principios cristianos. Se ha preguntado últimamente: ¿Dónde se han ido todos los héroes buenos?” El peligro de modelar nuestra vida imitando otras es que con demasiada frecuencia olvidamos que ellos son humanos. Sus pies están hechos de arcilla, y son susceptibles de fracasos tal como nosotros.
Sus valles posiblemente podrían transformarse en los suyos. Sus caídas podrían limitar el ascenso suyo a la cima de la montaña.

3. Su vida debe ser influenciada por sus expectativas, no por su optimismo

Los estados de ánimo de las personas varían en gran proporción. Por momentos durante un estado de gozo y felicidad, hay decisiones que se hacen que no son del mejor interés de la persona. Las decisiones deberían ser hechas en base a la evidencia y sonar razonables, no durante momentos de marea emocional alta. Sus emociones son creadas por demasiados factores inestables en su vida. El mundo es dirigido por personas que no “lo sienten así”. No hay otra área en su vida que revele más su disciplina que su habilidad para conquistar sus estados de ánimo y descansar fuertemente sobre sus expectativas.
Tómese un momento para inspeccionar su expectómetro.
Sus expectativas no deben estar basadas en lo que usted es hoy, sino en lo que espera llegar a ser algún día. Su expectómetro debe ser energizado, porque es la llave que abre la puerta de muchos milagros. La Palabra nos enseña que “no tenemos porque no pedimos” (Santiago 4:2). La mayoría del tiempo usted no pide porque no tiene expectativas. Sus peticiones aumentarán en coraje a la medida de que sus expectativas aumenten. En otras palabras, energice su expectómetro y espere ganar.



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