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Identificando a tu verdadero enemigo

Hay muchas batallas que hemos librado, y hemos perdido por las siguientes razones: primero, porque las hemos pelado sin conocer a nuestro enemigo real, es decir las hemos batallado en contra de la(s) personas(s) incorrecta(s). Segundo, porque las armas que utilizamos para pelear esa batalla fueron siempre las más inapropiadas. Y finalmente, porque decidimos pelear solos, sin respaldo, olvidando que hay un Dios que lucha y batalla por nosotros todos los días de nuestras vidas (Éxodo 14: 14 – RVR1960).

Muchas veces hemos visto cómo Satanás nos roba el gozo, las bendiciones, las finanzas y no hacemos nada al respecto, sino que nos descargamos con las personas incorrectas: un(a) hijo(a), el novio o la novia, nuestro cónyuge, aún sobre cosas materiales descargamos nuestra ira, y nuestra impotencia. Es por ello que, no podemos olvidar las razones por las que nuestro enemigo está aquí, y la Palabra de Dios nos las enseña en Juan 10: 10 y son: hurtar (todas las bendiciones que Dios te ha entregado), matar (tu vida espiritual a como de lugar) y destruir (la nueva simiente que Dios ha puesto en ti).

Hoy el Espíritu Santo te ayudará a revelar la verdadera identidad de tu adversario, para que enfiles todas tus fuerzas a enfrentarle correctamente, al modo que Dios nos enseña. Mira lo que dice la Palabra al respecto:
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6: 12 – RVR1960). A pesar de vivir en un mundo completamente natural, es en el mundo espiritual donde debes librar todas tus batallas, pues tu verdadero adversario no es la persona con la cual te has descargado últimamente, NO. Tu verdadero enemigo es Satanás y vive en un mundo espiritual, un mundo sobrenatural.

La razón por la cual habías perdido tus batallas anteriormente era porque luchabas contra la persona equivocada, no lo olvides: tu lucha no es contra sangre ni carne. Tu batalla no es contra las personas que amas y que te rodean, NO. Allí es donde ha radicado tu error todo este tiempo, porque tu lucha es completamente espiritual, porque hay demonios que han sido asignados para atacarte y robarte el gozo y las bendiciones que Dios te ha entregado, solo que antes no lo sabías.

Otra razón por la cual has estado batallando sin resultados es porque has peleado con las armas inapropiadas. La Palabra de Dios nos enseña que, “las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios” (2 Corintios 10: 4-5 – RVR1960). Y una de esas armas es bien eficaz y se llama oración. Es de rodillas y en tu lugar íntimo donde debes librar todas tus batallas. Con tus propias fuerzas no has logrado nada, pero entregándoselas a Jehová de los Ejércitos verás solo victorias.

La Biblia igualmente nos enseña que, “todo lo que pidiereis al Padre en Mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo” (Juan 14: 13 – RVR1960), ¿ves por qué la oración es un arma eficaz? Si no la has intentado, te recomiendo que empieces a usarla, pues allí es donde Dios se glorificará en tu vida. Si tus batallas quieres ganar, a Jehová de Los Ejércitos se las debes entregar.

Dios te bendiga sobreabundantemente en este día y espero que esta palabra haya edificado tu vida sobremanera. No la detengas, compártela con otras personas más y seremos más los vencedores en este día, porque conoceréis la verdad y la verdad os hará libres (Juan 8: 32 – RVR1960). En el nombre de Jesús, ¡AMÉN!

Bajo la guía del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla



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