LO QUE DIOS UNIO

Lo que Dios unió…

“Moisés les permitió divorciarse de su esposa por lo obstinados que son –respondió Jesús-. Pero no fue así desde el principio” (Mateo 19:8).

Después del diluvio, el matrimonio se degeneró de nuevo. Al punto que el hombre podía tener más de una esposa, pero la mujer solo un esposo. De este modo se legalizó el adulterio, y se introdujo la infelicidad conyugal. A causa de la inmoralidad reinante, este fue el arreglo social al que llegó el mundo posdiluviano. Dios, cuando dio su ley a Moisés, contemporizó con este arreglo social, pero no era el ideal divino establecido en el Edén. El hombre podía ahora divorciarse de su mujer, pero no la mujer de su marido. Por eso, Dios se compadeció del sufrimiento y de la esclavitud de la mujer, y en la ley de Moisés, ordenó que se le diese carta de divorcio: “Si un hombre se casa con una mujer, pero luego deja de quererla por haber encontrado en ella algo indecoroso, solo podrá despedirla si le entrega un certificado de divorcio “(Deut. 24:1). Esta medida legal abría la posibilidad para que la mujer repudiada pudiese rehacer su vida mediante un segundo matrimonio: “Una vez que ella salga de la casa, podrá casarse con otro hombre” (vers. 2). De este modo, los derechos de la mujer se igualaban a los del hombre.

Pero este no es el ideal de Dios para la familia humana. El tenía el interés de ir elevando la moral del ser humano hasta alcanzar su ideal. En el sermón del monte, nuestro Señor introdujo un peldaño más cerca de ese ideal, y mostró como Dios considera la relación conyugal: “Se ha dicho: “El que repudia a su esposa debe darle un certificado de divorcio”. Pero yo les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, todo el que se divorcia de su esposa, la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la divorciada comete adulterio también” (Mat. 5:31,32). El divorcio no es parte del plan de Dios para la familia humana.

Que Dios te bendiga,

Pedidos de oración al cielo77014@hotmail.com

Julio, 12 2010



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