Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

Mi model es Jesús, Parte 3

 

Continuamos con esta serie donde estamos conociendo ciertas características que tuvo el Señor Jesús y que todo cristiano debería emular para continuar con su crecimiento espiritual. Hagamos un pequeño resumen de los que hasta ahora hemos aprendido. Dentro de las primeras cuatro características, mencionábamos las siguientes: HACER LA VOLUNTAD DEL PADRE, LLAMADOS A SERVIR, UNA VIDA DE ORACIÓN y CREERLE A DIOS.Hoy vamos a continuar con dos características más, creyendo que esta serie de devocionales será de gran bendición para sus vidas espirituales.

Cuando se está en el ministerio observamos que hay poder en Cristo y que milagros y cosas sobrenaturales suceden a través de nosotros, es fácil llegar a pensar que todo ese poder es nuestro y que viene a través de nosotros. Pensamos que como predicadores somos nosotros quienes con nuestras palabras y pensamientos nos estamos ganando a las personas, olvidando que es a través del Espíritu Santo de Dios que todas estas cosas son posibles. Veamos, pues, la quita y sexta características que todo cristiano debiera tener:

5. EVITAR LA VANAGLORIA: porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros” (Mateo 10:20 RVR1960). La vanagloria es sinónimo de vanidad, pues llegar a pensar que estas obras suceden gracias a mí es algo no tan común, pero posible que e presente en tu ministerio. Hay ministros que piensan que son ellos quienes atraen a las multitudes, así como hay ministros que creen que ellos llevan salvación a multitudes y ¿qué es esto? PURA VANAGLORIA. En su infinita misericordia, Dios sigue actuando a través de estas personas no por ellos, sino por la salvación de los demás y porque los dones son irrevocables. Evitemos pensar por que las cosas son hechas por nosotros, sin Dios en nuestras vidas nada somos, y nada podemos hacer, ¿verdad? Al enemigo le gustaría que pensaras de esa manera. No caigas en la trampa, por el contrario dale TODA LA HONRA Y LA GLORIA a Jehová de los Ejércitos. Ten en cuenta este pensamiento: no soy yo, sino lo que Dios hace a través de mí. Cuando logramos entender este principio y confiamos en lo que Dios puede a través nuestro, entonces entendemos que este es el principio de trabajo en equipo y no la suma de individualidades, tú y yo somos parte de un equipo en donde la gloria siempre es para el Padre.

6. SER MISERICORDIOSOY Jesús decía: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23: 34  RVR1960). Para establecer el contexto de estas palabras, este capítulo del libro de Lucas nos habla acerca del sufrimiento y la muerte del Señor Jesús. Otra característica más para emularle es ser misericordioso, es decir destacar el carácter compasivo del amor de Dios. Cristo siempre demostró cuánto amaba las almas, siempre fue compasivo con ellas y me imagino que le dolió mucho estar en esa situación en donde estaba a punto de salvarnos a todos y era apedreado, maltratado, calumniado, humillado, en fin, todos conocen la historia. Pero aún así, estos sentimientos no impidieron que Él dejara de hacer la voluntad de Su Padre, y dio Su vida en rescate de muchos. Ser misericordioso también tiene que ver con el carácter de ser un servidor, compartir lo poco que tengo con los demás y es que a veces somos mezquinos, pues Dios siembra tantas cosas en nuestro corazón y olvidamos compartirlas con otros, haciendo muchas veces que el evangelio sea algo exclusivo, individual de una personas, cuando el objetivo es totalmente diferente. También debemos sembrar de lo que Dios ha sembrado en nosotros en los corazones de los demás, eso es ser misericordioso, ya que el evangelio no es exclusivo de nadie.

Forjar el carácter de Cristo en nuestras vidas no es una simple tarea, requiere de mucho esfuerzo, dedicación y disciplina. Hay que ser perseverantes y valientes en la carrera. Yo me imagino que los deportistas siempre tienen en mente dar lo mejor y hasta lo que no tienen por un triunfo, pero el galardón que nos espera en el Reino de los Cielos es mucho mayor, entonces ¿por qué no esforzarte y dar lo último que te queda para obtener tu galardón?. Dios te bendiga sobreabundantemente hoy y siempre. No olvides ser de bendición para otros en este día, comparte, asume el reto.

Bajo la guía del Espíritu Santo de Dios,

Sergio Meza Padilla



Dejar comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Recibe las nuevas
reflexiones en tu correo!

Escribe tu dirección de email: