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Porque Somos Distintos

Estamos acostumbrados a ver cómo las personas en este tiempo actúan de forma incorrecta hacia las otras. Para ser más específico, aún viven en la ley del ojo por ojo, diente por diente (Éxodo 21:24 – RVR1960), siempre con sed de venganza y justicia propia. En su pensamiento caben ideas tales como estas: si me la hizo, se la cobro; el que me la hace me las paga; esto no se queda así, etc. Una mente que piensa de esa manera es una mente presta para el mal y, ¿sabes que piensa Dios Padre respecto a esto?. Proverbios 6:16 y 18: seis cosas aborrece Jehová, dentro de ellas el corazón que maquina pensamientos inicuos. Eso es lo que Él piensa de aquellas personas que siempre están siempre prestas a buscar y hacer su propia justicia.

Pero, entonces, como hijo de Dios, ¿qué debemos hacer frente a esas situaciones que demandarían una acción de nuestra parte? Veamos qué nos enseña la Palabra: “No devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición” (1 Pedro 3:9 – RVR1960).

Hay dos aspectos que podemos aprender para empezar a poner por obra en este día. Número, NUNCA DEVUELVAS MAL POR MAL. Muchas veces hemos visto que en películas, y aún en la vida real, que la violencia genera más violencia, ¿cierto?. Igualmente, el mal genera mucho más mal y en vez de mejorar las cosas las empeora. El Apóstol Pablo nos dejó una gran lección en Romanos 12:21 – RVR1960, “no seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”. Cuando eres vencido de lo malo das cabida a que pensamientos inicuos se formen en tu corazón y el Señor nos insta a guardarlo siempre, porque de él mana la vida (Proverbios 4:23 – RVR1960). Esta misma lección la enseñó el Señor Jesús de otra forma, si alguien te da en la mejilla, ponle la otra; así es como logras vencer el mal, haciendo el bien. Recuerda que el mal es una círculo vicioso, solo se rompe cuando decidimos hacer el bien.

Lo segundo que podemos aprender de este texto es BENDECIR A LOS DEMÁS. Sé que no es fácil bendecir a tus enemigos o a alguien que te ha hecho mal. No se trata de hacer tu voluntad, sino la del Padre, 1 Pedro 3:9 nos enseña esta dura lección: bendecir a los demás. Y sabes ¿qué significa bendecir?. Según el DRAE es invocar en favor de alguien la bendición divina. Bendecir no es más que interceder en favor de alguien, y ¿de qué manera bendigo a los demás? Sencillo, Santiago 5:16 – RVR1960 tiene la respuesta: “orad unos por otros”. Orar, eso es lo que debemos hacer por aquellas personas que nos hicieron mal y permitirle a Dios hacer justicia por nosotros.

Los hijos de Dios no necesitamos vengarnos ni cobrar justicia por las cosas que nos hagan porque debemos tener claro que la Palabra dice “Mía es la venganza” dice el Señor en Deuteronomio 32:35 – RVR1960. Cuando aceptamos este verso como verdad absoluta, soltamos nuestra carga para entregársela a Él, confiando que hará. Lucas 18:7 – RVR1960 dice, “¿y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche?. Dios te bendiga poderosamente en este día. No olvides compartir este mensaje con otras personas, se tú también de bendición.

Bajo la guía del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla



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