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¿Qué debo hacer para seguir a Jesús? – Parte 2

Continuamos con la segunda entrega acerca de lo que debo hacer para seguir a Jesús.
SEGUNDO: NEGARSE A SÍ MISMO Y TOMAR NUESTRA PROPIA CRUZ
Lucas 9: 23 – RVR1960 dice “si alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”. Para lograrlo, requiere de dos condiciones, la primera de ellas es NEGARSE A SÍ MISMO. El DRAE tiene dos acepciones bien interesantes acerca de la palabra negarse:
1. Olvidarse o retirarse de lo que antes se estimaba y se frecuentaba.
2. Excusarse de hacer algo, o rehusar el introducirse o mezclarse en ello.
“Negarse” en griego es “aparneomai”, quiere decir, (1) no te asocies con, o (2) deja de asociarte con. Así pues que negarse a si mismo quiere decir, no te asocies contigo mismo o con lo que eres, pero si eres nueva criatura entonces debo decir o con lo que eras. Negarse a sí mismo es no responder a mis placeres ni a los deseos de mi carne. Una persona que se niega a sí misma renuncia a toda confianza en lo que él mismo es por naturaleza para depender absolutamente de Dios.
La segunda condición es TOMAR TU CRUZ CADA DÍA. Para muchas personas esto no está claro. Tomar tu propia cruz quiere decir abnegarse o renunciar voluntariamente a los propios deseos, pasiones o intereses en favor de otros. La toma de tu propia cruz es como el proceso de santificación: se hace cada día.
TERCERO: BUSCAR LA PERFECCIÓN.
La perfección el hombre no la alcanzará haciendo cursos de crecimiento personal, pues siempre habrá un vacío en su corazón que solo puede ser llenado por Jehová Dios.
¿Qué nos enseña la Palabra en 2 Timoteo 3: 16-17?
“Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para (1) enseñar, para (2) reprender, para (3) corregir, para (4) instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra”. La verdadera perfección el hombre la hallará solo a la luz de la Palabra.
CUARTO: DECISIÓN RADICAL.
El verso 11 de Lucas 5, dice que “cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron”. La decisión radical de Simón Pedro fue dejarlo todo para seguir a Jesús. Pedro tenía familia, amigos, hermanos y hermanas, padre y madre, pero siguió a Jesús sin importar nada más. En pocas palabras, le dio al Señor el lugar que le correspondía: el número uno.
Pero entonces usted se preguntará, y ¿qué recibiré a cambio? Vayamos a Mateo 19:29 para hallar la respuesta:
“Cualquiera que lo haya dejado todo por Jesús, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna”.
Deseo que esta serie haya hablado a tu vida profundamente. No olvides ser de bendición a otras personas y sembrar la Palabra solo compartiendo este mensaje. Dios te bendiga sobreabundantemente.


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