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ROBAR AL CREADOR

Robar al Creador

¿Acaso roba el hombre a Dios? (Mal. 3: 8).

NO SOLO SE PUEDE ROBAR A OTROS, sino que podemos robarnos a nosotros mismos. Además, también es posible robar a Dios. Esto se hace reteniendo los diezmos que le pertenecen. Sin embargo, no devolver los diezmos y ofrendas, no es la única forma de robar a Dios. Hay otras maneras más sutiles de hacerlo. Por lo menos, hay otras tres formas como podemos despojar a Dios de cosas que le pertenecen.

Primeramente, por medio de la intemperancia. Dios nos da vida y energía para dedicarlas a su servicio. Si por alguna práctica intemperante se menoscaban las energías, y ya no podemos servir a Dios como debiéramos, robamos lo que le pertenece legítimamente. Notemos: «Las personas intemperantes le roban a Dios las energías físicas y mentales que podrían haber consagrado a su servicio si hubieran sido temperantes en todas las cosas» (Consejos sobre la salud, p. 70).

En segundo lugar, Dios merece la honra y la gloria que le deben seres racionales creados a su imagen. Cuando por nuestra negligencia otros seres humanos dejan de conocer a Dios, despojamos a Dios de la oportunidad que esas personas lo honren. Se nos dice: «Al dejar de beneficiar a nuestros semejantes, robamos a Dios la gloria que obtendría por la conversión de las almas» (Joyas de los testimonios, t. 3, p. 61).

En tercer lugar, el día del Señor es la ocasión que Dios ha apartado para recibir la adoración de sus hijos. Pero algunas personas trabajan tan arduamente

durante la semana, que usan el sábado solo como descanso físico. Se quedan en sus casas sin ir a la iglesia a adorar como grupo. Mucho menos tienen energía para prestar el servicio que Dios necesita para beneficiar la vida de otros.

Reflexionemos en estas palabras: «Durante la semana, nadie debiera permitirse quedar tan absorbido por sus intereses temporales y tan extenuado por sus esfuerzos en procura de ganancias materiales, como para que durante el sábado

no tenga fuerza ni energía para darlas al servicio de Dios. Estamos robando al Señor cuando nos incapacitamos para rendirle culto en su día santo» (Conducción del niño, p. 502).

Que Dios te bendiga,

Pedidos de oración al cielo77014@hotmail.com

Julio, 21 2010



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