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SEGURIDAD EN LA TORMENTA

Seguridad en la tormenta

Manténganse libres del amor al dinero, y conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: “Nunca te dejaré; jamás te abandonaré” (Hebreos 13: 5).

LA INSEGURIDAD de la salvación se origina a veces en interpretaciones equivocadas de ciertas declaraciones bíblicas. Otra declaración induce a algunos a la inseguridad son las palabras del Señor con respecto a la salvación de los ricos. Después de ver al joven rico que se alejaba triste. Jesús dijo -Les aseguro —comentó Jesús a sus discípulos— que es difícil para un rico entrar en el reino de los cielos. De hecho, le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que un rico entrar en el reino de Dios» (Mat. 19: 23, 24). Pensamos que esta es una declaración que no afecta a los hijos del Señor. Solo atañe a los que son ricos. Decimos, ellos debieran preocuparse porque su salvación es muy difícil, es imposible que un camello pase por el ojo de una aguja.
Por supuesto, se trata de una metáfora, una figura del lenguaje, pero no deja de ser una dificultad muy grande. Pensaríamos que la mayoría de nosotros no tenemos problema con esto porque no somos ricos. Pero cuando reflexionamos un poco más en las palabras del Señor, nos damos cuenta que, en realidad, nos involucra a todos, porque, ¡cuántos no quisiéramos ser ricos! Pero la dificultad se encuentra cuando meditamos un poco más. Nos damos cuenta que el problema no es la riqueza en sí. Sino el amor al dinero. Pablo dice que «es la raíz de toda clase de males» (1 Tim. 6: 10). Y, ¡cuántos se pueden librar del amor al dinero! Así que este problema es universal, y no el de unos pocos. Esto hace que muchos estén inseguros de entrar en el reino de Dios
Meditemos en esto: «Esta tierra es nuestra escuela preparatoria, y mientras estemos aquí enfrentaremos aflicciones y dificultades. Pero estamos seguros mientras nos aferremos al que dio su vida como sacrificio por nosotros» (Alza tus ojos. p. 195).

Que Dios te bendiga, oramos por ti!

Abril, 11 2010



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