Servir

Muchas veces nos preguntamos cuál es la finalidad del evangelio en nuestras vidas y la respuesta es bastante sencilla: servir, todo se resume en esas seis letras. En Mateo 20:26 TLA, el Señor Jesús lo deja bien en claro al decir “si alguno de ustedes quiere ser importante, tendrá que servir a los demás”. Si un cristiano no sirve para servir, entonces está en el lugar equivocado, quizá suene duro pero no hay otra manera de decirlo.

Pero, ¿qué más nos enseña la Palabra al respecto?: “pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás” (Efesios 2:10 NTV). Si alguno menosprecia tu servicio para el Señor, entonces olvida qué tan importante eres y qué piensa el Señor de ti, pues la Palabra nos revela en este día que Dios nos ve como Su obra maestra, y de esa misma forma deben verte los demás. Para el Padre celestial eres muy importantes, así que no nos debería importar lo que otras personas piensen al respecto de nuestro servicio para el Señor. Si alguno menosprecia tu servicio al Señor, entonces menosprecia el llamado que Dios te ha hecho.

Ahora la pregunta que nos hacemos es ¿de qué manera servimos? Fácil. Servimos cuando somos enteramente preparados o equiparados para toda buena obra (2 Timoteo 3:17 RVR1960), lo cual solo puede ser alcanzado a través de la meditación en la Palabra de Dios. En pocas palabras, el cristiano está llamado solo a hacer cosas buenas. Solo cuando invertimos tiempo leyendo la Palabra sabemos de qué manera Jehová Dios desea que hagamos las cosas. Las buenas obras que Dios preparó de antemano solo las podremos hacer si de por medio está la Biblia, pues ella es “útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16 LBLA). Ya el Señor preparó el terreno para que todos podamos realizar buenas obras, ahora lo que no corresponde hacer es instruirnos en justicia y lograr ese objetivo que Él tiene para todos nosotros. Espero que esta corta reflexión haya cumplido el objetivo por el cual fue enviada; no olvides ser de bendición en este bello día y compartir con otras personas. Dios te bendiga y te guarde siempre.

Bajo la guía del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla

 



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