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Vive NO Sobrevivas

Filipenses 4:6-7
No se inquieten por nada, sino en toda oración y ruego, con acción de gracias, vuestras peticiones sean delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Déjame empezar esta reflexión haciéndote esta pregunta, ¿qué te preocupa en este momento? Dedica unos minutos para meditar en ello… ¿lo tienes?, déjame compartirte mi experiencia acerca de esto.
Hace algún tiempo yo me preocupaba literalmente todo, vivía pensando en lo que iba a hacer desde que habría los ojos, no había terminado de realizar una actividad y ya estaba preparada para la siguiente y así me la pasaba todo el tiempo, tenía perfectamente cronometrado mi tiempo y actividades, todo tenía que salir perfecto, al final del día me sentía cansadísima física y mentalmente, no podía dormir pensando ahora en mi primera actividad del día siguiente, siempre estresada, siempre con la espalda y el cuello contracturado, el 99.9% de mis actividades consistían complacer a los demás y cumplir sus expectativas, vivía realmente preocupada en solucionar todo a mi alrededor.
Después de vivir mucho tiempo así, me di cuenta que lo único que conseguía es enfermarme y ser infeliz, entonces es cuando al deje hablar a Dios, nunca lo escuchaba por mi vida tan movida y querer hablar yo antes, tuvieron que venir a mi vida muchas pruebas para que yo pudiera oír de parte de Dios: ALTO, escucha y confía en mí, no tienes porque preocuparte, ya tengo todo planeado para ti, solo tienes que seguir mis instrucciones, te pido que aprendas a disfrutar de las bendiciones y experiencias que te regalo cada día, VIVE NO SOBREVIVAS, disfruta cada cosa que tienes, cada circunstancia, todo tiene un aprendizaje, eso te hará crecer.
Querido hermano, hoy tengo la bendición de compartirte que esto ¡SI es posible!, pero debes empezar cada día poniéndote en las manos de Dios, hablándole y guardando silencio para escucharlo a Él, estudiando su palabra, invitando al Espíritu Santo a acompañarte cada instante, no bajes la guardia, aunque te sientas que ya estas lista, cada día es una nueva lucha, deposita tu corazón y confianza en Dios y lo demás se moverá por añadidura, iras poco a poco sintiendo esa paz que sobrepasa todo entendimiento, sin importar tus circunstancias, es hermoso poder sentirte segura en manos del que nunca nos abandona.
Espero que sea de gran bendición para tu vida.



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