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Y Él responderá

¿A cuántos de ustedes les gusta esperar? No creo que a muchos les guste la idea, ¿no es así? Y esperar en Dios suele ser un tanto difícil al principio, pero cuando leemos la Palabra y estudiamos acerca del testimonio de personajes que tuvieron que esperar mucho para ver cumplida una promesa es cuando aprendemos a confiar y a esperar en Él. A veces la espera en Dios puede tener dos razones bien puntuales. La primera de ella es porque no estamos preparados para recibir, pero en medio de la espera, Jehová Dios nos prepara para estar listos. La segunda razón es porque la fe necesita ser probada.


Veamos qué nos enseña la Palabra de Dios al respecto:
“Bueno es Jehová a los que en Él esperan, al alma que le busca. Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová” (Lamentaciones 3: 25-26 – RVR1960).  
Hay tres cosas que podemos aprender de esta Palabra tan poderosa en este día:
Número uno, bueno es Jehová para quienes esperan en Él.
Esperar en hebreo es QAVAH y significa “mirar a Dios, unirse a Dios, estar atado o ligado a Él”.  La palabra QAVAH tiene que ver con nuestro espíritu mirando a Dios y uniéndose a Él. Cuando esperamos en Dios teniendo en cuenta esta palabra sucede lo siguiente: recibimos los deseos, los pensamientos de Dios, la Palabra de Dios y llegamos a ser uno con el Señor. Esto quiere decir que entre mayor intimidad con el Señor, más oportunidades tendré de conocer Sus pensamientos y sus planes para mí. Jeremías 29:11 DHH afirma, “Yo sé los planes que tengo para ustedes”. Algo productivo que podemos hacer mientras esperamos en el Señor es intimar con Él.

Números dos, buscarle. Para muchos es más fácil mientras esperan en el Señor alejarse de su presencia, ignorando que aquello que te hace fuerte durante ese tiempo es buscarle, estar en su presencia día tras día sin importar cuánto tiempo pase hasta que el Señor responda. En Jeremías 29:12 TLA, el Señor nos hace una promesa bien hermosa, “cuando ustedes me busquen, me encontrarán, siempre y cuando me busquen de todo corazón”, es decir que Dios desea ser encontrado, pero muchas veces la actitud de nuestro corazón para buscarlo no es la más correcta. La mejor manera es buscarlo de corazón, con intenciones puras.

Finalmente, esperar en silencio. Otra acepción del verbo esperar en hebreo es DUMIYAH. Esta palabra implica acallar, estar en reposo, o esperar en silencio. Es decir debemos esperar en silencio y no murmurar ni renegar contra Dios. Aprendamos de Job quien durante el tiempo de su prueba nunca renegó de Dios, sino que siempre esperó en Él. Puede llegar a ser bien difícil esperar en Dios, pero si te desesperas, ¿será que podrás ayudarle para que te responda rápidamente? NO, para nada. Es por ello que sin importar cuánto tiempo pase, Dios cumplirá en Su tiempo que perfecto para recibir eso por lo cual has estado clamando. Y si depronto no confías en medio de la espera, déjame regalarte este verso, “Dios no es como los mortales: no miente ni cambia de opinión. Cuando él dice una cosa, la realiza. Cuando hace una promesa, la cumple” (Números 23:19 DHH). Dios te bendiga poderosamente. No olvides compartir este mensaje con otras personas, sé de bendición.

Bajo la guía del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla



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