En el pozo

Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del poco cenagoso; puso mis pies sobre la peña y enderezó mis pasos.
Salmos 40:2
Algunos autores han relacionado la profunda depresión con la expresión “tocar fondo“. Por eso pienso que el pozo al que se refería la samaritana no solo era un pozo literal sino también un sin número de dolencias, cuitas y sinsabores de la vida que la mantenían sumida en una situación difícil.

Nunca se había sentido amada; no tenía un hogar estable; no era respetada ni valorada. La gente usaba calificativos despectivos para referirse a ella.

Además, sentía recelo cada vez que un hombre se le acercaba, pues ya
conocía sus intenciones. Muchas noches el sueño había huido de sus ojos mientras daba vueltas en su cama queriendo olvidar el pasado.

Es increíble la cantidad de personas que llegan hasta los consultorios de psicólogos y terapeutas tratando de encontrar la razón de sus dolencias, de sus pesares y de sus vidas marcada por la tristeza y el desánimo. La Dra. Ellen McGrath habla de seis tipos de depresión:

Depresión por victimización: aparece cuando se guardan malos
sentimientos ante la importancia que sentimos por el abuso, la violencia, la discriminación, el abandono o la soledad.

Depresión por relación: conlleva baja autoestima, sentimientos tristeza y malos, ausencia de buenas relaciones debido a conflictos, decepciones, frustraciones y desconfianza, todo lo cual impide la sana elección con las personas que nos rodean.

Depresión por cumplir años: se da cuando la persona se enfrenta a las pérdidas físicas y sociales causadas por el envejecimiento.

La mujer samaritana entendió y experimentó que el único remedio para su vida depresiva era la presencia del Señor Jesús en su existencia. Cualquiera que sea la causa de tu depresión, la única solución es Jesús.

¿Estás deprimida hoy o lo estuviste ayer? El grado importa poco. Lo
verdaderamente importante es decidir seguir adelante con la ayuda de Dios.

Es absolutamente vital recordar que Dios sigue siendo el mismo ayer, hoy y por los siglos. El sanará nuestras heridas con la finalidad de hacernos aptas para completar su obra.



Ultimos comentarios
  1. ADRIANA JIMENENEZ
  2. veronica mora

Dejar comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Recibe las nuevas
reflexiones en tu correo!

Escribe tu dirección de email: