Cualidades de un discípulo de Cristo

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Muchas veces nos hemos preguntado cuáles son aquellas cualidades que debería tener un discípulo de Jesucristo, y creanme que no es nada fácil determinarlas, sin embargo, la mejor respuesta a este y otros grandes interrogantes las encontraremos siempre en la Palabra de Dios, pues ella es nuestra fuente de vida y nuestro manual de vida para vivir de forma agradable delante de los ojos de Dios Padre. Y es que deberíamos vivir preocupados por agradar a Dios y no a los hombres, pero este mundo nos enseña todo lo contrario.

Leyendo el libro Job hallé parte de la respuesta a esa pregunta. En el primer capítulo encontramos unas excelentes cualidades que todo aquel que se hace llamar discípulo de Jesús debería tener. ¿Deseas saber qué dice la Palabra de Dios al respecto? He aquí Su respuesta:

“Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal” (Job 1: 1 – RVR1960).

La primera cualidad que menciona la Palabra es PERFECTO. Quizá debas estar pensando que solo llegaremos a la altura del varón perfecto (Efesios 4: 13 – RVR1960) después de mucho tiempo y solo a través de la obra redentora de Cristo, y estás en lo cierto. Sin embargo, la palabra a la que hace referencia el adjetivo perfecto en hebreo es téleios, la cual significa maduro o plenamente desarrollado. Esto quiere decir que, un discípulo de Cristo debe alcanzar una madurez espiritual tal que le permita comprender los propósitos de Dios para su vida. Un discípulo de Cristo debe crecer espiritualmente, está llamado a hacerlo. Hebreos 5: 14 – RVR1960 nos enseña que “el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. Perfecto hace referencia a la integridad moral de la persona.

La segunda cualidad es RECTO. Esto no quiere decir que los que estén encorvados de la espalda no tendrán derecho a las promesas, NO, absolutamente NO. Recto denota rectitud de Palabra, de pensamiento y de acción. Eclesiastés 5: 4 – RVR1960 exhorta al pueblo de Dios a cumplir lo que promete, esa es una característica de una persona recta, cumple todo aquello que promete. En hebreo yashar es la palabra más cercana a este recto en español y denota algo muy peculiar: hacer lo que es recto delante de Jehová, lo cual nos lleva a Éxodo 15: 26 – RVR1960, “y dijo: Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque yo soy Jehová tu sanador“. Ser recto tiene que ver con agradar a Dios antes que los hombres haciendo solo lo que a Él le agrada.

La tercera cualidad que debe tener un discípulo de Cristo es TEMEROSO DE DIOS. Proverbios 1: 7 – RVR1960 dice que, “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová”. El temor no hace referencia a tenerle miedo a Dios por lo que Él representa ni mucho menos por lo que Él es, pues Dios no es ese Padre castigador que “muchos creen” que es. Ese temor es más un temor reverente, un temor por fallarle, es lograr agradarle con cada acto que hagamos. Así que puedes darte cuenta que cada una de estas cualidades está estrechamente relacionada con la otra. Si me falta el temor de Dios, entonces no podré hacer lo recto delante de Él y tampoco alcanzaré la madurez espiritual para crecer en el Señor, ¿no es así?.

Y, por último, nuestra cuarta cualidad es APARTADO DEL PECADO. Si eres recto, si tienes esa cualidad, entonces como resultado eres una persona apartada del pecado. La Palabra es clara en Mateo 6: 24 – RVR1960 al decir que “ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro”, y aquí en este verso se hace referencia a Dios y a Satanás como esos señores. Si servimos a Dios automáticamente  aborreceremos todo lo que Satanás y su sistema nos quieran vender, ¿cierto?. Cuando hay temor, el creyente se aparta del pecado, y esa es la eterna batalla que el discípulo tiene: hacer lo que le dice su viejo hombre o lo que el Espíritu quiere que haga.

Espero que este texto haya sido de gran bendición para ti. No olvides compartirlo con otras personas, se tú también de bendición. Dios te bendiga sobreabundantemente.

Bajo la unción del Espíritu Santo,

Sergio Meza Padilla.



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