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SEGURIDAD TOTAL

Seguridad Futura

Por las misericordias de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas  son cada mañana; grande es tu fidelidad. Lamentaciones 3: 22, 23

El libro de Lamentaciones fue escrito por el profeta Jeremías inmediatamente  después de la caída de Jerusalén. Refleja el llanto desesperado, y el profundo dolor que experimentaron aquellos que contemplaban la horrible desolación causada por el enemigo. Sus casas habían sido destruidas, sus familiares y amigos habían sido muertos o llevados cautivos con gran violencia y dolor a una tierra lejana. El templo, símbolo de la presencia de Dios,   había sido destruido y quemado por el enemigo. Este era uno de los dolores  más grandes del profeta. Con palabras de la más alta inspiración poética, expresa su dolor: «Las calzadas de Sion tienen luto, porque no hay quien venga a las fiestas solemnes. Todas las puertas están asoladas, sus sacerdotes gimen, sus vírgenes están afligidas, y ella tiene amargura»  (Lam. 1: 4).  Todo lo que representaba  seguridad  para Judá se había extinguido.  Su ejército había sido derrotado,  sus armas fueron tomadas por los babilonios, la nación fue dispersada, las familias fueron separadas, su centro de adoración fue profanado. Solamente aquellos que han experimentado un gran dolor pueden comenzar a comprender la desgarradora angustia que el profeta expresa en Lamentaciones. En otra parte exclamó: «¡Oh, si mi cabeza se hiciese aguas, y mis ojos fuentes de lágrimas, para que llore día y noche los muertos de la hija de mi pueblo!» (Jer. 9:1).
¿Has sufrido un gran dolor? ¿Has llorado noches enteras por una pérdida irremediable? Entonces, tienes un compañero en el dolor: el profeta Jeremías. Haz  lo que hizo él. Da las gracias a Dios por la vida, porque has sobrevivido. La confianza en Dios no se basa en un sueño, una ilusión o en el entusiasmo irracional del fanatismo. Se trata de una perfecta confianza en un Dios que ha demostrado hasta lo sumo su fidelidad. Sería lógico abandonar la fe en Dios ante tanto dolor. Pero, gracias a él, siempre hay columnas que se mantienen firmes después del terremoto. Siempre hay almas convencidas de que la noche no durará para siempre. Corazones con una fe tan firme que es capaz de sobrevivir cualquier tribulación. Jeremías era uno de ellos.
El cristiano solo puede buscar seguridad en Dios. «Alzaré mis ojos a los montes, de donde vendrá mi socorro, mi socorro viene de Jehová que hizo los cielos y la tierra» (Salmo 121: 1, 2). Tenemos una protección que va más allá de las armas o edificios terrenales, porque se encuentra en las manos del Todopoderoso. En esas manos tu futuro está seguro.

Tú también puedes ser bendito

Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Jeremias 17: 7

“Hay quienes creen que Abraham Lincoln es la persona más conocida y a la que más honra se da en Estados Unidos de Norteamérica. Parece que tiene todas las virtudes que pueden esperarse en un gran hombre. Sus anécdotas son interminables. Su carácter está marcado por la bondad, la paciencia, la humildad, la sabiduría, el sentido del humor y el sentido común. Parecen demasiadas virtudes para que (arraigadas en la misma persona. Su rostro solemne está grabado al agua fuerte en Amonedas de un centavo y su retrato figura en el billete de cinco dólares. Se han escrito más libros sobre él que sobre cualquier otro norteamericano, vivo o muerto. Mientras vivía, algunos pensaban que era una mezcla entre un dios y un payaso. Pero no era ni lo uno ni lo otro. Era alto y anguloso, pero no siempre estuvo vestido pobremente y arrugado. La investigación ha hecho aflorar una posible controversia sobre la fe y la experiencia religiosa de Lincoln. Se lo ha considerado desde un agnóstico hasta un santo. Lo cierto es que, desde el principio, tuvo un carácter espiritual en su naturaleza que indica que, como dijo un tiempo después, él y el Altísimo estaban “bien avenidos”. – Nuestro personaje tenía diez años cuando murió su madre. La enterraron en un claro del bosque detrás de su cabaña. Llegó un predicador itinerante y el muchacho lo convenció de que dijera una oración sobre su tumba. «En muchos de los discursos de Lincoln se pueden leer reverentes referencias a su fe en las providencias de Dios [...]. Al donar a un desertor herido, escribió: “Las Escrituras dicen: ‘En el derramamiento de sangre hay remisión de pecados’. Pienso que debemos dejarlo en libertad”». Como presidente dijo: «Sin la ayuda de Dios no podemos tener éxito. Con ella, no podemos fracasar» (véase Muéstrame tus caminos, p. 49).
¿Y nosotros, en nuestra condición humilde, alejada de la grandeza mundanal? Debemos tener también las mismas virtudes. Podemos tener la bienaventuranza que se menciona en nuestro texto de hoy. El que confía en Dios es bendito. Hagamos hoy de Dios nuestra confianza en nuestra peregrinación. Con la ayuda de Dios podemos desarrollar el carácter que necesitamos para agradar a Dios y estar en su reino. Y no olvides que la bendición del vers. 7 es lo opuesto a la maldición del vers. 5: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová». En cambio, «bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová». Confía hoy en Dios.

Dios te bendiga; es mi deseo y oración,

Febrero, 19 2009

¡El Dios al que yo sirvo esta aquí!

Si tienes un pedido de oración envíalo a cielo77014@hotmail.com 

Oramos  por ti y por tu pedido de oracion. 

Muriendo por la justicia

Lectura: Deuteronomio 24:14-22

Cuando el clérigo presbiteriano Elijah Lovejoy (1802–1837) dejó el púlpito, regresó a la imprenta para alcanzar a más personas. Después de presenciar un linchamiento, Lovejoy se comprometió a luchar contra la injusticia de la esclavitud. Su vida se vio amenazada por turbas llenas de odio, pero esto no lo detuvo: «Si por compromiso se entiende que debo cesar en mi deber, no puedo hacerlo. Temo a Dios más de lo que temo al hombre. Aplástenme si quieren, pero moriré en mi puesto». Cuatro días después de estas palabras, murió a manos de otra turba iracunda.

La preocupación por la justicia para los oprimidos es evidente a lo largo de las Escrituras. Esto fue especialmente claro cuando Dios estableció las reglas para el pueblo de Su pacto después de que éste fuera liberado de la esclavitud egipcia (Deuteronomio 24:18-22). Moisés enfatizó la preocupación por los menos privilegiados (Éxodo 22:22-27;23:6-9; Levítico 19:9-10). Repetidamente, a los israelitas se les recordaba que habían sido esclavos en Egipto y que debían tratar de manera justa a los menos privilegiados de su comunidad. Habían de amar a los extranjeros («extraños») porque Dios los ama y porque los mismos israelitas habían sido extraños en Egipto (Éxodo 23:9; Levítico 19:34; Deuteronomio 10:17-19).

Dios desea que Su pueblo manifieste públicamente la suprema valía de toda persona luchando contra la injusticia. —

Defender la justicia significa luchar contra la injusticia.

UN ANCLA SEGURA

                      

Un ancla segura

De manera que podemos decir confiadamente: «El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me puede hacer el hombre». Hebreos13: 6

En los tiempos de prosperidad se disfruta de paz y seguridad. En esas condiciones no es posible saber cuan arraigada y firme está nuestra confianza en Dios. En cambio, cuando somos golpeados por la tragedia, cuando la enfermedad azota nuestro cuerpo, se revela dónde hemos puesto el ancla de nuestra fe. ¿Está nuestra ancla a suficiente profundidad, de manera que la fe esté totalmente asegurada en Cristo?
Recuerdo a uno de los dirigentes de una de las iglesias donde fui pastor. Su servicio y entrega a la iglesia eran una gran bendición. Materialmente le iba muy bien. Las cosechas de su siembra eran abundantes. Eran muchas las bendiciones que recibía de parte de Dios. Gozaba de mucha comodidad. No era fácil saber por anticipado si al cambiar las circunstancias, cuando la adversidad golpeara su vida, mantendría su confianza y fidelidad al Señor.
Pero un día llegó la hora de la prueba. Su esposa, a quien él amaba mucho, se suicidó, dejándole cinco hijos pequeños, menores de diez años de edad. El funeral se celebró un viernes. ¿Qué sucedería al día siguiente? ¿Iría a la iglesia? ¿Continuará con la misma fe? El negro nubarrón que había descargado toda una tormenta de dolor sobre él, ¿inundaría su alma hasta ahogarla? El sábado por la mañana, mientras me encontraba a la entrada de la puerta del templo, saludando a los miembros de la iglesia que llegaban, quedé sorprendido al ver que el primero en llegar para adorar al Señor era aquel dirigente, junto con todos sus hijos. Cuando lo saludé, me dijo: «Pastor, he bebido la copa del dolor más profundo, pero del Señor no me apartarán jamás».
Cuando uno pone su esperanza y su fe en Cristo, nunca será chasqueado. Las cosas de este mundo pueden satisfacer temporalmente, pero pronto se apoderará del corazón un vacío que nada podrá llenar. No importa cuánto ánimo te den los amigos, la única paz que resiste cuando azota la tormenta proviene de Dios. Se puede tener muchos amigos, dinero, fama, pero nada de eso resolverá todos nuestros problemas. El vacío que experimenta el corazón solo Dios puede llenarlo.
Cuando nuestro corazón está profundamente arraigado en Cristo, podemos decir: «El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me puede hacer el hombre». Dios se deleita en darles lo mejor a sus hijos. Porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré, de manera que podamos decir confiadamente: «El Señor es mi ayudador, no temeré lo que me puede hacer el hombre» (Heb. 13:5,6).

Dios te bendiga; es mi deseo y oración,

Febrero, 18 2009

¡El Dios al que yo sirvo esta aquí!

Si tienes un pedido de oración envíalo a cielo77014@hotmail.com 

Oramos  por ti y por tu pedido.

Agradezco sus oraciones por Jorge Ordones Isla,

la semana pasada mande un comunicado que se habia desaparecido. Gracias a Dios ya fue encontrado en un hospital en Chile, lo habian secuestrado golpeado y dopado, ahora se encuentra en recuperacion, les pido oracion para que su recuperacion sea satisfactoria y pueda reunirse muy pronto con su fam.

Celebrar el invierno

Lectura: Salmo 42

Me encanta vivir en lugares donde las cuatro estaciones estén claramente marcadas. Pero aunque adoro acomodarme con un buen libro junto a un fuego que chisporrotea cuando está nevando, debo admitir que mi amor por las estaciones se apaga un poquito cuando los largos días grises del invierno se prolongan hasta febrero. Pero, sin importar el clima, siempre hay algo especial acerca del invierno: ¡La Navidad! Gracias a Dios, mucho después de que se hayan guardado los adornos, la realidad de la Navidad todavía me eleva el espíritu sin importar lo que esté pasando.

Si no fuera por la realidad del nacimiento de Cristo, el invierno no sólo sería oscuro y lóbrego, sino que nuestros corazones estarán sombríos y sin nada en qué tener esperanza.; sin esperanza de libertad de la culpa y el juicio; sin esperanza de Su presencia tranquilizadora y fortalecedora en medio de momentos oscuros y difíciles; sin esperanza de un futuro asegurado en el cielo.

En el invierno de una vida atribulada, el salmista preguntó: «¿Por qué te abates, oh alma mía…?» El remedio era claro: «Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío» (Salmo 42:5).

En las «Crónicas de Narnia» de C. S. Lewis, el Sr. Tumnus se queja de que en Narnia «siempre es invierno y jamás Navidad». Pero para aquellos de nosotros que conocemos al Dios que hizo las estaciones, ¡siempre es Navidad en nuestros corazones! —

Deja que la realidad de la Navidad ahuyente las depresiones del invierno.

DIOS VIAJA EN EL MISMO BOTE QUE TU

Dios viaja en el mismo bote que tú

Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Salmo 46: 1

La situación era difícil para uno de los miembros de mi iglesia. Su corazón estaba destrozado. La prueba había estremecido hasta los mismos cimientos de su fe. Habían secuestrado a uno de sus hijos, prominente abogado. El secuestro duró Varias semanas. Cada día de ausencia del hijo amado se convirtió en una horrenda pesadilla. Se pagó una suma considerable por su rescate. Sin embargo, los días pasaron y el joven no aparecía. De pronto, recibió una llamada telefónica que le dio la desgarradora noticia de que su hijo había sido asesinado por los secuestradores. Habían hallado su cuerpo en estado de descomposición, sepultado a escasos centímetros de la superficie de la tierra.
La visita pastoral que le hice a aquel hermano para consolarlo fue una de las más difíciles que recuerdo. Tan pronto tomé asiento en la sala de su casa, me dijo:
—Pastor, no me hable de Dios. Él no está con sus hijos durante la hora de la prueba. No sé dónde está. No siento su presencia.
¿Podemos experimentar la presencia de Dios en tiempos de necesidad? ¿Cuando la angustia golpea el corazón? ¿Cuando nace ese hijo enfermo? ¿Cuando el negocio fracasa? Dios nos habla hoy a través de su Palabra para que sepamos que siempre está de nuestra parte. Aunque seamos responsables en un ochenta por ciento de las dificultades que afrontamos, él no se cruza brazos ni nos dice: « ¡Te lo dije! Es culpa tuya. Lo que te ocurre solo es resultado de tus decisiones». Dios no es así. Está contigo, no contra ti.
¡Qué alentador es saber que Dios es nuestra fortaleza! La verdad que enseña el Salmo 46 es que Dios siempre está con nosotros. ¡Cuan diferente seria nuestra reacción ante el temor si de verdad supiéramos que Dios está con nosotros! Él es la fuente de esperanza y poder en la prueba. Nuestro constante ayudador.
Hay tres maneras en que Dios nos apoya. En primer lugar, es un refugio, un lugar de protección adonde podemos correr y en el que podemos hallar seguridad. En segundo lugar, es nuestra fortaleza; es poder para hoy, no consuelo para mañana. Dios da fortaleza ahora. Momento tras momento. Es fortaleza en el momento de necesidad. En tercer lugar, es nuestro ayudador, siempre disponible durante la prueba. No importa cuan sorprendente, difícil o inesperada sea, podemos experimentar la presencia del Señor. Está en el mismo bote que tú cuando viene la tempestad y las aguas rugen con furor.
Confía en Dios. Él es nuestro amparo y fortaleza.

Febrero, 16 2009

No se desanimen

Por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria. Efesios 3: 13

El temor, la angustia y el desánimo invadían el corazón de los cristianos de la iglesia de Éfeso. ¿Cuál era la causa? ¿Por qué el desánimo? ¿Cuál era la razón para que sus corazones estuviesen deprimidos? Era que su amado pastor, el apóstol Pablo, se encontraba prisionero. Ellos pensaban que si esa era la suerte del hombre de Dios, ¿qué sería de ellos?
Pero Pablo les escribió desde la prisión, diciéndoles: «Por lo cual os pido que no desmayéis». No se desanimen. No se angustien. No desmayen. ¿En qué basaba el apóstol este mensaje de ánimo? Hay tres razones por las cuales Pablo pidió a los efesios —y pide a todo cristiano— que no desmayasen.
Pablo dice: «Soy prisionero de Jesucristo, no tengo por qué desalentarme. No soy prisionero del César». No se encontraba en aquellas circunstancias por el capricho, los deseos o los planes de los hombres. Eran la voluntad y los planes de Dios. Las adversidades en la vida del cristiano no son accidentes, no son producto del destino, no son resultado de la mala suerte o el azar. Son los propósitos de Dios para su vida. San Pablo era feliz y estaba en paz donde Dios quería que estuviera. Lo mismo debe ocurrirnos a nosotros.
Pablo no desmayaba porque consideraba que Dios está por encima de todas las cosas. Por eso dice que de Dios «toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra» (Efe. 3:15). No hay nada que supere a Dios; nada lo incapacita; nada lo inhabilita. Él es el vencedor del sepulcro. Está por encima de la muerte. Está por encima del cáncer y de cualquier enfermedad incurable.
Pablo estaba enraizado en lo más profundo del corazón de Dios. Por eso dice: «A fin de que arraigados y cimentados en amor, seáis capaces de comprender» (Efe. 3:17). Estaba tan escondido en el amor de Dios que no temía ni la prisión ni la muerte. Sabía que, aunque tuviera que ir al descanso, el amor de Dios jamás lo olvidaría. No tienes por qué desanimarte. Si el dolor del abandono del esposo embarga tu corazón, no te desalientes hasta el punto de perder tu fe. Si has escuchado el diagnóstico de una enfermedad incurable, no te desanimes. Tu Dios dirige tu vida. Él es más grande que las circunstancias. Dios te lleva en lo más profundo de su corazón. No te desanimes; no desmayes. Confía en Dios.

Dios te bendiga; es mi deseo y oración,

Febrero, 17 2009

¡El Dios al que yo sirvo esta aquí!

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Oramos  por ti y por tu pedido.

Haciendo melodía

Lectura: Salmo 126:1-3

¿Sabes por qué zumban las abejas? ¡Porque no recuerdan la letra!

Irónicamente, el viejo chiste me recuerda una historia en serio acerca de un hombre que estaba a la espera de una cirugía para un bypass en el corazón. Estaba consciente de que las personas pueden morir en una operación así. Mientras pensaba en todo lo que podía salir mal, comenzó a sentirse muy solo.

Luego un camillero entró en su habitación para llevarle a cirugía. Cuando el joven comenzó a empujar su camilla por el corredor, el paciente le escuchó tararear un antiguo himno irlandés, «Be Thou My Vision» («Sé Tú mi visión»). Esta melodía despertó los recuerdos de este hombre de los exuberantes campos verdes y las antiguas ruinas de piedra de irlanda, su país natal. El himno inundó su alma de un fresco aliento a casa. Cuando el camillero terminó de tararearlo, prosiguió con el himno de Horatio Spafford, «It Is Well With My Soul» («Mi alma está bien»).

Cuando se detuvieron a la entrada de la sala de cirugía, el hombre le agradeció por los himnos. «Dios le ha usado hoy —le dijo—, para eliminar mis temores y restaurar mi alma». «¿Qué quiere decir?» —preguntó el camillero sorprendido. «Sus ‘tarareos’ me llevaron a Dios» —respondió el hombre.

«Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros» (Salmo 126:3). Él ha llenado nuestro corazón con canciones. Incluso puede que use nuestros «tarareos» para restaurarle el alma a alguien. —

La alabanza fluye libremente desde el coro de los redimidos.

Quizás hoy

Lectura: Mateo 24:36-46

Hace un año leí un artículo diciendo que millones de aparatos de TV en los Estados Unidos dejarían de funcionar hoy a menos que pudieran recibir señales digitales. Se pusieron avisos en las tiendas de dispositivos electrónicos y el gobierno incluso ofreció un cupón gratis de US$ 40 para la compra de un convertidor.

Sospecho que la mayoría de las personas tomaron los pasos necesarios para asegurarse de que su aparato de TV funcionara cuando lo encendieran hoy. Generalmente respondemos bien a las advertencias que van ligadas a fechas específicas, pero a menudo no logramos prepararnos para un evento que sucederá «algún día».

Cuando los discípulos Le preguntaron a Jesús acerca de la fecha de Su retorno (Mateo 24:3), les dijo que sólo Dios el Padre lo sabe: «Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre» (v. 36). Luego les instó a estar preparados para que no fueran tomados por sorpresa. «Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del hombre vendrá a la hora que no pensáis» (v. 44).

No sabemos cuándo regresará Jesús; puede venir en cualquier momento. El Dr. M. R. De Haan, fundador de Ministerios RBC, tenía un lema de dos palabras en su oficina: «Quizás hoy».

Cuando hacemos nuestros planes diarios, ¿somos conscientes de que puede que Cristo vuelva? ¿Estamos preparados para encontrarnos con Él? —

Si Cristo viniera hoy, ¿estarías listo para encontrarte con Él?

La verdadera Libertad

Así que, si el Hijo os liberta, seréis verdaderamente libres.
S. Juan 8:36
El ser humano fue creado libre. Para vivir y morir libre. Por eso se revela contra todo lo que lo lleva a la opresión o a la esclavitud. Está dispuesto a gritar, a exigir, a reclamar y, si es preciso, a morir por defender su libertad.

Puedes ver a los hombres siendo descuartizados como Túpac Amaru, en el Perú, o ahorcados como Tiradentes, en Vila Rica, Minas Gerais, Brasil. Puedes verlos luchando en el circo romano como Espartaco, o siendo quemados vivos como Juana de Arco, en Francia. En nuestros días, puedes encontrarlos en la Plaza de La Paz Celestial, con piedras, palos y explosivos caseros en las manos, o en las puertas de las embajadas o en las largas marchas de
protesta con pancartas, banderas y otros símbolos de protesta. Todo por la libertad.

El otro día estaba viendo un grupo así. Muchos de ellos con cigarrillos en las manos. Había uno en especial que gritaba hasta quedar rojo. Fumaba un cigarro tras otro. Después me dijo que fumaba dos atados por día, y que cuando estaba nervioso llegaba a tres. Me dijo que sabía que el cigarrillo perjudicaba su salud, pero que no conseguía dejar de fumar.

Mientras tanto estaba allí, gritando por la libertad. ¡Que nadie se
atreviese a atentar contra ese derecho suyo! Estaba dispuesto a enfrentar a cualquiera que quisiera suspender la marcha de protesta, a morir como un héroe en defensa de la libertad. Pero aceptaba pasivamente ser esclavo de un cigarrillo. Somos así, contradictorios.

A veces, ni somos capaces de entender los propios sentimientos.

Un joven con 14 años de edad, prácticamente comenzando la vida, encara al padre y le grita: “¡Quiero ser libre! Tengo derecho a tomar mis propias decisiones. ¡Soy tu hijo y no tu esclavo!” Minutos después se entrega a las juergas del sábado por la noche, incapaz de defender su propia libertad.

Sumiso, esclavo de sus instintos y pasiones, se transforma en una víctima pasiva del mundo consumista o de la subyugante manera de pensar de su generación.

En el versículo de hoy Juan habla de LIBERTAD. Libertad con mayúscula. Libertad plena, no apenas de los opresores externos, sino también de nuestros temores internos, de nuestras pasiones misteriosas, de nuestros sentimientos alienados.

Sólo quien conoce a Jesús puede experimentar la verdadera libertad. Lejos de él, nuestra libertad se torna mezquina, fugaz, pasajera y, con frecuencia, pasa a ser libertinaje. Separados de él vivimos presos en una montaña de complejos.

Pero cuando Jesús entra en la vida de una persona, todo cambia. Tú puedes, aparentemente, estar amarrado, impedido de ir y venir, pero ser libre.

Las respuestas

Lectura: 1 Juan 3:1-9

Se cuenta la historia de que un día, el filósofo Arthur Schopenhauer (1788–1860) estaba paseando por el famoso parque Tiergarten de Berlín, sondeando mentalmente las preguntas de origen y destino que constantemente le habían estado dejando preocupado: ¿Quién soy? ¿Hacia dónde voy?

Un vigilante del parque, que se puso a observar muy de cerca al filósofo mal vestido mientras éste caminaba lentamente con la cabeza gacha, sospechó que Schopenhauer fuera un vagabundo. Así que le salió al paso y le preguntó: «¿Quién es usted? ¿Hacia dónde va?» Con expresión afligida, el filósofo respondió: «No lo sé. Desearía que alguien pudiera decírmelo».

¿Alguna vez te has quedado pensando en esas mismas preguntas? ¿Quién soy? ¿Hacia dónde voy? Qué consuelo es tener las respuestas llenas de autoridad de Dios en la Biblia. ¿Quiénes somos? En 1 Juan 3, el apóstol llama a sus lectores «hijos de Dios» (v. 2). Nos convertimos en Sus hijos al recibir a Jesús como nuestro Salvador del pecado (Juan 1:12). ¿Y hacia dónde vamos? Juan 14:1-6 nos dice que un día Él nos recibirá en un hogar que está preparando en el cielo.

Nuestro Hacedor no sólo es el Autor de la ciencia y la historia, sino que escribe la historia de cada miembro de la familia de Adán —la tuya y la mía. Podemos confiar en Sus respuestas. —

Cuando conoces a Jesús, sabes quién eres y hacia dónde vas

SU PRESENCIA ES PARA SIEMPRE

Su presencia es para siempre

Enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28: 20

A pesar de que los buenos deseos y las mejores esperanzas están en el ambiente al comenzar el nuevo año, es inevitable que el temor y la incertidumbre aparezcan como fantasmas en nuestras mentes. Se suscitan interrogantes que revelan preocupación y miedo. Surgen preguntas como: ¿Qué me traerá el nuevo año? ¿Recibiré buenas o malas noticias? ¿Seré sorprendido por algún acontecimiento inesperado o desagradable? Los pronósticos de algunos que pretenden conocer el futuro perturban e inquietan nuestro espíritu con sus terribles augurios de guerras, crisis financieras, accidentes aéreos, ataques terroristas, terremotos, violentos huracanes y muchas otras cosas que incrementan el temor.
Al dar el primer paso en el sendero de este año, lo que más anhelamos son buenas noticias. Necesitamos escuchar algunas cosas que nos traigan ánimo y seguridad, algo que nos reanime el espíritu, tranquilice la mente, y nos impulse a avanzar con paso firme en este nuevo año.
Desde hace mucho tiempo aprendí que el único lugar seguro al que acudir en busca de seguridad y buenas nuevas es la Palabra de Dios. Las palabras del Señor siempre son contemporáneas, sin importar los miles de años transcurridos desde que fueron escritas. La palabra de Dios es eterna y se aplica a cada uno de nosotros, en todo tiempo, en cualquier lugar, en cualquier circunstancia.
La promesa de Jesús hecha a sus discípulos antes de retornar a su Padre, «He aquí yo estaré con vosotros todos los días», trae seguridad, fortaleza y tranquilidad al corazón de cada uno de los hijos de Dios. Aunque cada vez que abrimos el periódico o escuchamos las noticias se nos recuerde que este mundo es un lugar peligroso y que no hay ni un sitio seguro humanamente hablando, los hijos de Dios sabemos que sí hay un lugar seguro.
El único lugar seguro está en el centro de la voluntad de Dios, allí donde se reconoce su presencia, donde se acepta su señorío, donde se recuerdan sus palabras: «He aquí yo estoy con vosotros». La presencia de Dios hace de cualquier sitio un lugar seguro, a pesar de los peligros, porque el Señor está siempre en el centro de control y está presente en todas las circunstancias.
Ten ánimo en el Señor durante este día. La presencia de Dios estará contigo cada uno de los trescientos sesenta y cinco días del año, para darte seguridad y paz.

Dios te bendiga; es mi deseo y oración,

Febrero, 11 2009

¡El Dios al que yo sirvo esta aquí!

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Oramos  por ti.  

pedidos de oracion:

Oración para que Dios me proporcione una pareja. Gina.

Oración por mi nombramiento, mi vida espiritual y mi situación ecónomo. Carlos Enrique.

Oración por mis deudas y un carro para poder llegar a mi trabajo. Ahleli Antonia.

Oración permanente para que el tiempo y el lugar donde
realizo el trabajo de reflexión. Arely Ayala.

Oración por la restauración y reconciliación de mi fam. Magali.

Oración por mi salud, situación financiera. Alfredo Monter

Oración por problemas económicos. La venta de la propiedad y conseguir trabajo. Lisette.

Oración por Lupe tiene un tumor cerebral,  mi hijo Luis, por mi hermano Ángel, y por mí. Mike

Oración, por finanzas, Dionicio y fam. Anabert pineda.

Oración por la rebeldía de Eva. Maydila  Penglas.

Oración por finanzas y mi nuevo negocio. David Barajas.

Oración por trabajo, casa y mi futuro matrimonio. Claudia Carbajal

Oración por q la paz reine en  el corazón de mi esposo. Nitzalia Gómez

Oración por cancelación de mis deudas. Pérez Eduardo.

Oración por mi fam. Mi trabajo y mi casa. Carmen Mendoza

Oración por mi fam. Mi trabajo y mi casa. Carmen Mendoza.

Oración para Gerardo Gutiérrez por que se repongo de su tristeza. María Zenaida.

Oración por mi vida espiritual y por mi ministerio. Yesenia Guerrero.

Oración por mi matrimonio y deudas. Yader Jarquín.

Oración de salud por mi tía. Aury de la Cruz.

Oración por mi hijo Oscar Ramírez. Maritza.

Oración financiera para Fernando Lara.

Oración para poder pagar  mis deudas y poner en orden mis sentimientos. Sulma.

Oración por mi vida espiritual. Entender el propósito de Dios para mi vida. Giraldo Marin.

Oración por mi fam. Padres, esposo y mi hijo, para que pueda alcanzar sus metas. Flor.

Oración por Mireya una bebe de 4 días de nacida con problemas cerebrales. Carmen.

Oración por mi trabajo, salud, felicidad y q pueda prosperar por mis hermanos. Jorge.

Oración por mi casa para q la pueda pagar y remodelación de la misma. Silvana.

Oración por la salud de mi madre, por mis deudas. Por mi novio y su trabajo. Ena Molina.

Oración por mi estabilidad emocional y fortaleza espiritual. Leides meza.

Oración para que Alejandro Viloria escuche el llamado de Dios. Eglee Díaz.

Oración por mi hermano para que encuentre trabajo… Lorena

Oración por mi padre y  fam. Y que Dios me de sabiduría para poder conducir a mi fam. Silvia Marianela.

Oración por mi matrimonio y que Jesús sea el centro de nuestras vidas. Roxana de García.

Oración por mi esposa para que le puedan dar el cargo q tanto ha esperado y  q se lo merece. Felipe Salazar.

Oración por mi fami. q tengan salud y fuerza para salir adelante en los momentos difíciles…LORE

Oración por la salud de mi mama, Rita, mi cunado You, tiene cáncer en el páncreas. Y que Dios le conceda un trabajo y me ayude a pagar mis deudas. Nelly Pozo.

Oración para que Dios permita formar una familia y un hogar. Yunisa.

Oración por 8 personas que están recibiendo estudios bíblicos, para que puedan tomar su decisión por Jesús. Bfermar

Oración para que Dios me de un esposo y q juntos podamos servirle. Suyapa.

Oración por la salud de mi hijo Emerson y q se cumplan las metas de este ano 2009. Juan

Oración por mis hermanos que están en peligro. Alys.

Oración para q Dios saque toda maldad q existe en mi trabajo y por mis compañeros. Por mi fam. q santifique mi hogar, y por mis deudas y que Giovanni Gómez se entregue a Jesús Annette.

Oración por mi fam. Por la salud de Olga, mi papa, deudas, trabajo, empresa donde trabajo. Gisela Guerrero.

Oración por mi hijo John Leiva. Johny Leiva.

Oración por mi fam. Mi esposo Fernando y mis 4 niños. Araceli.

Oración para la cancelación de deudas de María Aidee

Oración por mis hijos y mi  nieta. Damarys Torres.

Oración por la restauración de mi matrimonio. Arturo V.

Oración para resolver mi situación económica y poder conservar mi casa y conseguir trabajo. Lisette B.

Oración para q mi esposo regrese a Casa y se terminen sus confusiones. Guadalupe G.

Oración para poder salir de mis deudas. Danira.

Oración para la conversión de mi esposo y la restauración de mi matrimonio. Luz de Fátima.

Dios les bendiga pido la oración por mi ministerio. Santa.

Oración por Carlos López que pueda salir de las drogas y alcohol y por su fam. Y Dios le bendiga con un buen trabajo y q lo libere de la depresión. Noemí López.

Oración Para q a mi  y a mis hermanos nos llegue el dinero q esperamos y que podamos cumplir con nuestros compromisos y en mi caso, poder ayudar a mis hijos. Adela

Oración por mi para que no me desocupen de donde trabajo. Lute.

Oración por un hermano en la fe. Sebastian, esta hospitalizado. Quizá tenga cáncer. Martín Alba.

Oración por la iglesia kerygma de Cd, Lerdo Dgo México…. Ariadna ortega.

Oración por que podamos arreglar el problema legal de la herencia. Ana Nelly

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