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SENALES DE ADVERTENCIA

Señales de advertencia

Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; porque nuestras viñas están en cierne. Cantares 2:15Una vez tuve que hacer un viaje en avión a la ciudad de Miamí. El personal de tierra cumplió, con la eficiencia acostumbrada, todo el trámite y abordamos a tiempo la aeronave. La nave estaba a punto de despegar cuando, de repente, notamos que volvió a la terminal. ¿Qué ocurría? Algo sin importancia: el capitán había detectado un insignificante goteo de líquido en uno de los motores del avión. Todo se detuvo. Siete horas se demoró el vuelo para arreglar aquel insignificante goteo. La compañía perdió muchos miles de dólares, pero aquel insignificante goteo era una advertencia. Sí, se demoró la salida. Sí, la compañía perdió muchos miles de dólares. Sí, los pasajeros perdimos tiempo y faltamos a citas, reuniones y compromisos. Pero al prestar atención y arreglar aquella pequeña señal de advertencia, aquel pequeño detalle, posiblemente se evitó una tragedia.
¿No deberíamos ser más cuidadosos con esas pequeñas señales de advertencia en la relación matrimonial? Si les pusiéramos atención evitaríamos muchas tragedias. Podemos detectar los pequeños fallos en nuestra relación matrimonial. Ello ayudará a evitar que la embarcación se hunda. Aunque los detalles sean pequeños, no podemos permitirnos el lujo de ignorarlos.
Usando la metáfora del sabio Salomón, ¿cuáles son esas zorras pequeñas que, si no las descubre, pueden echar a perder la viña matrimonial? Las señales grandes cualquiera puede verlas. Las peligrosas son las pequeñas. Peligrosas porque no se ven, pero más porque dan lugar a las grandes.
Una se llama monotonía. Después de diez años de matrimonio se acaba la novedad y comienza la rutina, que luego da a luz a su hija enferma, la monotonía. Esta, a su vez, engendra a su vastago abúlico, el aburrimiento. Uno comienza a pensar: «Esto tiene que ser más emocionante. Necesito algo mejor que esto. Algo con más brillo y más interesante». Si la rutina, la monotonía y el aburrimiento ya se mudaron a vivir en tu casa, ¡ojo con ellos! Ya no son zorras, son lobos. Tu vida matrimonial está en peligro.
Otra señal se llama sentido de independencia. Cuando uno de los cónyuges dice: “Necesito mi espacio», quiere decir: «Ya no somos uno, como cuando nos casamos; ya somos dos otra vez». Peligro. Cuida a tu esposo; cuida a tu esposa. Cércala de amor, de alegría y de felicidad mediante un trato inteligente.
Ven hoy al Señor en oración y exprésale tu gratitud por el don de la familia. Pídele que abra tus ojos para advertir cualquier señal de peligro que amenace ese regalo divino que se llama matrimonio.Dios te bendiga; es mi deseo y oración,Febrero, 26 2009¡El Dios al que yo sirvo esta aquí!Si tienes un pedido de oración envíalo a cielo77014@hotmail.com Oramos  por ti y por tu pedido de oracion.  



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