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Brazo Tendido

Desde pequeño las mudanzas eran parte habitual de su vida cotidiana. Los cambios de residencia eran algo constante debido al trabajo de su padre.
Pasó esos años viviendo en pequeñas localidades rurales.
El hecho de que su padre proviniera de una unión ilegítima entre su abuela y un desconocido perturbó siempre los pensamientos de este jovencito. Lo inquietaba la posibilidad de ser descendiente de judíos.

Su infancia distó mucho de ser feliz, siendo objeto de las frecuentes palizas que le propinaba su padre, compensadas sólo en parte por el cariño de su madre.

Sin embargo pese a todo y como era una persona muy inteligente superaba las asignaturas escolares sin ninguna dificultad.

Quizás por la mala relación con su padre, o por los frecuentes cambios de residencia y colegio, este niño no lograba forjar amistades, tendiendo a encerrarse en sí mismo y en sus sueños de futuro pintor, su aficción favorita.

Durante 2 años se dedicó a la pintura con la ilusión de ser algún día un artista reconocido.

Los designios de su padre, iban por otro camino, pues deseaba que su hijo fuera un importante funcionario. El joven se resistía obstinadamente a ese deseo.

Años más tarde, este personaje es conocido mundialmente pero no por sus obras maestras. No por su magnífica exposición en algún gran museo, ni tampoco porque sus pinceles se desenvolvían con maestría a la hora de plasmar una pintura en un papel o una pared.

Seguramente este joven en un momento de su vida se enfrentó con la decisión de tener que optar entre ser un gran funcionario como lo anhelaba su padre, un pintor reconocido según su propio deseo, o lo que las circunstancias vividas en la infancia lo llevaron a ser y lo que él en su corazón se propuso.

Creo que “un brazo tendido” en su infancia o en su adolescencia, podrían haber cambiado la historia de su vida y del mundo.

Alguien con quien este jovencito pudiera hablar, alguien con quien llorar y a quien contar todas sus penas. Algún joven al que él considerara su amigo. Alguien que haya tendido su mano para brindarle toda su ayuda.

Quizás hoy mirándote al espejo te suceda lo mismo.
Tal vez no tuviste una infancia feliz, el abandono de tus padres o el maltrato quedó grabado en tu mente y en tu corazón y aún queden marcas en tu cuerpo.

Tal vez no tengas amigos o no entiendas porque nadie te quiere.
Te quiero decir que hay un brazo tendido que viene de arriba.
Él quiere que tu vida esté en el hueco de su mano.
Él nunca te va a soltar, ni desamparar.
Nosotros somos los que fallamos, El no.

Para ir terminando esta historia, te cuento que muchos años máshitler2.jpg tarde este joven se convirtió en un hombre rudo y temeroso, muchos le llegaron a decir que era un gran dictador, que “con su brazo tendido” mató y mandó matar a millones de personas.

Adolf Hitler tuvo la oportunidad de cambiar el rumbo de su vida y del mundo, lamentablemente no percibió que había un brazo tendido de arriba.

Quizás nunca encontró un brazo tendido a su alrededor que lo ayudara a comprender que alguien podría cambiar su historia, sanar su pasado y proyectarlo para vivir un futuro mucho mejor que la vida que él había tenido.

Juan Argañaraz
Resonancia
info@resonanciaonline.com.ar
www.resonanciaonline.com.ar



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