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Eres lo que piensas

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destacados consejos y principios , pensamientos cristianos, oraciones cristianas, mensajes cristianos para jovenes, devocionales cristianosPor Edgardo Tosoni

Dios está interesado en tu mente y tus pensamientos. ¿Sabes por qué? Porque lo que pensamos tiene un gran impacto en cómo actuamos. Eres lo que piensas. Por lo tanto cuanto más sanos y verdaderos sean tus pensamientos más sana será toda tu vida. Pero cuánto más fatalistas, negativos y negros sean tus pensamientos más te enfermarás.

¿Por qué te deprimes? Porque más allá de las situaciones que hayas vivido, piensas en todo lo triste, lo doloroso y lo que está mal. Te ves a ti mismo como víctima y sufres.

 

¿Por qué mantienes el rencor y la falta de perdón? Porque piensas una y otra vez en lo que te han hecho, y cuánto más lo piensas más herido te sientes y mayor es tu enojo y deseos de vengarte.

¿Por qué fracasas cuando emprendes alguna actividad? Porque piensas que no podrás hacerlo bien, que no eres suficientemente capaz, o que a otros les irá mejor que a ti.

 

¿Por qué te aíslas de la gente y te encierras en ti mismo? Porque piensas que todos son unos falsos, que no se puede confiar en nadie, o bien, que no volverás a permitir que nadie te lastime.

¿Por qué sientes que Dios está lejos y no te escucha? ¡Porque es lo que piensas y sientes!

 

Pero todos los ejemplos anteriores tienen algo en común: son mentira. Son pensamientos mentirosos que te mantienen atado, paralizado, frenado y dando vueltas en círculos.

Pensar correctamente es vital para vivir correctamente y tener éxito en todo lo que emprendas. Pensar correctamente es pensar como Dios piensa. Es funcionar de acuerdo a los pensamientos de Dios.

Cuando piensas correctamente, las decisiones que tomes respecto a cada área de tu vida serán buenas, y aún si te equivocas podrás corregirlo y volver a empezar.

 

Dejarte guiar por Dios y su forma de pensar es la mejor decisión que tú y cualquier persona puede tomar.

Para pensar sabiamente tienes que pensar como Dios piensa. ¿Y cómo piensa Dios? Lee su Palabra y lo descubrirás. Pero te doy algunos ejemplos: Dios piensa en que todo es posible, Dios piensa en sanidad, Dios piensa en gozo, Dios piensa sin miedos, Dios piensa en abundancia, Dios piensa ideas originales y creativas, Dios piensa en fe, Dios piensa en avance, crecimiento, multiplicación.

 

¡Anímate a pensar como Él!

¿Qué tipo de decisiones crees que toman las personas que piensan como Dios piensa?

¿Qué situación enfrentas actualmente en la que necesitas aprender a pensar como Dios piensa para encontrar la mejor solución?

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Mendigo Musical

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destacados cuentos para reflexionar , pensamientos cristianos, oraciones cristianas, mensajes cristianos para jovenes, devocionales cristianosEsta historia es sobre un hombre que reflejaba en su forma de vestir la derrota, y en su forma de actuar la mediocridad total.

 

Ocurrió en París, en una calle céntrica aunque secundaria. Este hombre, sucio, maloliente, tocaba un viejo violín.

 

Frente a él y sobre el suelo estaba su boina, con la esperanza de que los transeúntes se apiadaran de su condición y le arrojaran algunas monedas para llevar a casa.

 

El pobre hombre trataba de sacar una melodía, pero era del todo imposible identificarla debido a lo desafinado del instrumento, y a la forma displicente y aburrida con que tocaba ese violín.

 

Un famoso concertista, que junto con su esposa y unos amigos salía de un teatro cercano, pasó frente al mendigo musical.

 

Todos arrugaron la cara al oír aquellos sonidos tan discordantes. Y no pudieron menos que reír de buena gana.

 

La esposa le pidió, al concertista, que tocara algo. El hombre echó una mirada a las pocas monedas en el interior de la boina del mendigo, y decidió hacer algo.

 

Le solicitó el violín. Y el mendigo musical se lo prestó con cierto recelo.

 

Lo primero que hizo el concertista fue afinar sus cuerdas.

 

Y entonces, vigorosamente y con gran maestría arrancó una melodía fascinante del viejo instrumento. Los amigos comenzaron a aplaudir y los transeúntes comenzaron

a arremolinarse para ver el improvisado espectáculo.

 

Al escuchar la música, la gente de la cercana calle principal acudió también y pronto había una pequeña multitud escuchando arrobada el extraño concierto.

La boina se llenó no solamente de monedas, sino de muchos billetes de todas las denominaciones. Mientras el maestro sacaba una melodía tras otra, con tanta alegría.

 

El mendigo musical estaba aún más feliz de ver lo que ocurría y no cesaba de dar saltos de contento y repetir orgulloso a todos: “¡¡Ese es mi violín!! ¡¡Ese es mi

violín!!”. Lo cual, por supuesto, era rigurosamente cierto.

 

La vida nos da a todos “un violín”. Son nuestros conocimientos, nuestras habilidades y nuestras actitudes. Y tenemos libertad absoluta de tocar “ese violín” como nos plazca.

 

Sé nos ha dicho que Dios nos concede libre albedrío, es decir, la facultad de decidir lo que haremos de nuestra vida. Y esto, claro, es tanto un maravilloso derecho, como

una formidable responsabilidad.

 

Algunos, por pereza, ni siquiera afinan ese violín. No perciben que en el mundo actual hay que prepararse, aprender, desarrollar habilidades y mejorar constantemente actitudes si hemos de ejecutar un buen concierto.

 

Pretenden una boina llena de dinero, y lo que entregan es una discordante melodía que no gusta a nadie.

 

Esa es la gente que hace su trabajo de la forma: “hay se va…”, Que piensa en términos de “me vale…”, y que cree que la humanidad tiene la obligación de retribuirle su pésima ejecución, cubriendo sus necesidades.

 

Es la gente que piensa solamente en sus derechos, pero no siente ninguna obligación de ganárselos.

 

La verdad, por dura que pueda parecernos, es otra.

 

Tú y yo, y cualquier otra persona, tenemos que aprender tarde o temprano, que los mejores lugares son para aquellos que no solamente afinan bien ese violín, sino que aprenden con el tiempo también a tocarlo con maestría.

 

Por eso debemos de estar dispuestos a hacer bien nuestro trabajo diario, sea cual sea. Y aspirar siempre a prepararnos para ser capaces de realizar otras cosas que nos gustarían.

 

La historia está llena de ejemplos de gente que aún con dificultades iniciales llegó a ser un concertista con ese violín que es la vida. Y también, por desgracia, registra los casos de muchos otros, que teniendo grandes oportunidades, decidieron con ese violín, ser mendigos musicales.

 

La verdad es que Dios nos concedió “libre albedrío”. Tú puedes hacer algo grande de tu vida, o hacer de ella algo mediocre. Esa es tu decisión personal.

 

LO NEGATIVO: Negarnos a afinar bien nuestro violín de la vida. Y quejarnos de que la gente no disfrute la melodía que sacamos de él.

 

LO POSITIVO: Comprender que, nos guste o no, solamente rosperaremos si afinamos bien ese violín, y aprendemos a sacar de él las mejores melodías.

 

Colosenses 3:23

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;

 

Colosenses 3:17

“Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús,

dando gracias á Dios Padre por él.”

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Un corazón deshidratado.

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destacados consejos y principios animo , pensamientos cristianos, oraciones cristianas, mensajes cristianos para jovenes, devocionales cristianosPor Max Lucado 

Dios te invita a tratar tu alma sedienta así como tratas tu sed física. Dios no te creó para vivir con el corazón deshidratado.

  Texto: Juan 7:37-39

Tú sabes lo que es la sed física. Deja de beber líquidos haber qué pasa. Un sin fin de reacciones terribles no tardarán en manifestarse. Si privas tu cuerpo de los fluidos necesarios, tarde o temprano te lo hará saber.

 

Priva a tu alma de agua espiritual, y ella también te lo dirá. Los corazones deshidratados envían mensajes desesperados. Temperamentos irritados. Olas de preocupación. Culpa y temor crecientes. Desesperanza. Resentimiento. Inseguridad. Insomnio. Soledad. Esas son señales y advertencias, síntomas de una sequedad en lo más profundo del ser. Quizás nunca lo hayas visto así. Pensaste que eran como policías acostados, una parte necesaria e ineludible de la vida.

¿Cambios de ánimo? Todos pasan días grises, sábados tristes y domingos largos y aburridos.

¿Acaso no son inevitables esas emociones?

Sí que lo son.

Aunque de ningún modo inextinguibles. Considera los dolores de tu corazón, no como luchas que debes soportar, sino como una sed interna que necesitas saciar.

 

Dios te invita a tratar tu alma sedienta así como tratas tu sed física. Dios no te creó para vivir con el corazón deshidratado.

 

De hecho, tu hacedor te creo con sed para que sirva como iniciador de sequedad.

Y “¡así como nuestra sed física no nos engaña!” pues hay un líquido vital existente para saciarla; “¡la sed de tu alma, tampoco te engaña”!, pues es un de los grandes indicadores, no solo de la existencia de un Dios, sino también de la respuesta vital (agua de vida) para tu alma, de dicho Dios.

¿Cómo se logra esto?

Empieza por hacer caso a tu sed. No pases por alto tu sensación de soledad. No niegues tu rabia. Estos son algunos de los síntomas y las señales que no debes ignorar. Necesitas hidratación. No dejes que tu corazón se vuelva una pasa de uva. Por tu bien y el de aquellos que necesitan tu amor. ¡Hidrata tu alma! Obedece a tu sed.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Lo que hacemos típicamente no funciona.

Nos vamos de vacaciones, tomamos píldoras, drogas o alcohol, lo arriesgamos todo en el juego, aventuras en brazos más jóvenes, un amor prohibido, adicción al trabajo con semanas laborales de ochenta horas, etc.

Dan cierto sentido de realización y saciedad, pero nunca quitarán la sed del alma. A esto se lo llama <<Sorber del pantano>>. Allí hay sustancias que no estamos hechos para ingerir.

Y ten mucho cuidado con las botellas que tienen la etiqueta de “Religión”. Jesús lo tuvo. Observa en qué situación decide pronunciarse. No está hablando a prostitutas, ladrones, belicosos, tampoco a presos ni a alumnos de un reformatorio. No, se dirige a los observantes y a los asistentes fieles de una convención religiosa.

 

Era el equivalente del vaticano en domingo de resurrección. Están desplegados los símbolos religiosos como en una venta callejera: el templo, el altar, las trompetas y las túnicas adornadas.

Estos son símbolos simplemente y él no los puso como fuentes. El apunta hacia sí mismo, en donde los símbolos se cumplen. La religión apacigua, pero nunca satisface. Bébelo a él.

¿Cómo y donde hallamos agua para el alma?

Jesús dio una respuesta cierto día de octubre en Jerusalén. La gente había llenado las calles para la representación anual del milagro del agua que salió de la roca por medio de Moisés.

 

En honor a sus ancestros nómadas, dormían en tiendas o tabernáculos. Como tributo a la corriente del desierto, derramaban agua.

Cada mañana un sacerdote llenaba un jarrón dorado con agua de los manantiales de Gihón y lo llevaba por un sendero rodeado de espectadores hasta el templo. Hacía esto una vez por día durante siete días.

En el último, el gran día de la fiesta, el sacerdote daba siete vueltas alrededor del altar, empapándolo con siete vasijas llenas de agua.

Y en ese día fue cuando Jesús convocó la atención del pueblo.

<<En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva…Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él>>

Toda la gente sorprendida, se quedó mirando la interrupción, en ese día y momento, no era nada común, era casi interrumpir la gran fiesta. Observemos la secuencia:

…puesto en pie (al alcance de la vista de todos) ¿Acaso lo habían visto hablar con tanta intensidad?

…Alzó la voz… (Los rabinos enseñaban sentados y calmos) los Evangelios usan el mismo verbo griego para describir el volumen en la voz de Jesús. Cuando Pedro pidió auxilio en el mar tormentoso, el endemoniado grito misericordia. Y el hombre ciego dio voces al clamar por su vista.

No fue un simple murmullo. Dios hizo tronar el martillo del cielo.

 

¿Por qué?

Porque Cristo demanda la atención de todos, incluyéndote.

Exclamó por que le quedaba poco tiempo. Incluso el tuyo esta a distancia de la falta de un suspiro

Porque la gente moría de sed.

Dios no quedó callado. Nadie podrá decir que no lo escucho. Su amor es vehemencia en alta vos. Nos dirigió la palabra y es una palabra buena, buenas noticias de salvación, un Evangelio. Por lo que fue con voz en cuello. La justa interrupción de cualquier cosa con pretensiones de saciar incumplidas.

Jesús lanzó a gritos su invitación:

 

¿Se están marchitando interiormente?

 

Beban de mí. Solo necesita tu permiso. Como el agua, Jesús no entrará si no optas por ingerir y tragar. Hasta que te decidas beber el agua no te dará beneficios. Puedes meterte hasta el cuello en medio de un río y sin embargo morir de sed. A menos que bebas de Cristo, seguirás siempre sediento. Bébelo a El. Y bebe con frecuencia.

Para tal fin, te ofrezco esta herramienta: Una oración para el corazón sediento.

Llévala como el ciclista lleva so botella de agua. La oración incluye cuatro líquidos esenciales para la hidratación del alma: la obra de Dios por ti, la energía de Dios, su señorío y su amor.

 

-Señor vengo sediento. Vengo a beber y recibir. Recibo tu obra en la cruz y en tu resurrección. Mis pecados son perdonados y mi muerte es derrotada.

Recibo tu energía. Revestido de poder por tu Espíritu Santo, puedo hacer todas las cosas por medio de Cristo, que me fortalece. Acepto también tú Señorío. Yo pertenezco a ti. Nada viene a mí sin haber pasado primero por ti. Recibo asimismo tu amor eterno. Nada puede separarme de tu amor.

¿Acaso no necesitas sorber frecuentemente de la represa de Dios? Yo sí.

Le he ofrecido esta oración en un sin número de situaciones:

Reuniones angustiosas, días insulsos, recorridos extensos, viajes exigentes, decisiones que someten a prueba el carácter.

 

Muchas veces al día voy al manantial subterráneo de Dios y a cambio de mi pecado y muerte recibo de nuevo su obra, la energía de su Espíritu, su señorío y su invariable amor.

Bebe conmigo de su pozo sin fondo. No tienes que vivir con un corazón deshidratado. Recibe la obra de Cristo en la cruz.

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De adentro hacia afuera

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emociones y sentimientos devocionales cristianos2 destacados , pensamientos cristianos, oraciones cristianas, mensajes cristianos para jovenes, devocionales cristianosPor Max Lucado

 

Él ha depositado una semilla de Cristo en nosotros. A medida que la semilla crece, usted empezará a cambiar.

Cuando usted cree en Cristo, Cristo trabaja un milagro en usted. Usted está permanentemente purificado y facultado por Dios mismo. El mensaje de Jesús a las personas es simple: No es lo que tu haces. Es lo que Yo hago. Al igual que Pablo usted puede decir, “ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí” (Gálatas 2:20).

Si soy nacido de nuevo, ¿por qué fallo tan a menudo?

Cuando empezamos a caminar caemos en el proceso de aprendizaje, por lo tanto, ¿Debemos esperar algo diferente en nuestro caminar espiritual?

Pero he fallado tan a menudo, que me pregunto acerca de mi salvación.

Una vez más, ¿No es tropezando como aprendemos a caminar?

El tropiezo de un niño pequeño no invalida el acto de su nacimiento. Y el tropiezo o las fallas de un cristiano no anulan su nacimiento espiritual.

¿Entiende usted lo que Dios ha hecho? Él ha depositado una semilla de Cristo en nosotros. A medida que la semilla crece, usted empezará a cambiar. No es que el pecado desaparezca de su vida, sino más bien que el pecado ya no tiene más poder sobre su vida. La tentación lo acosará pero no lo dominará.

Escuche esto. No es cuestión suya!

Piense en ello de esta manera. Supongamos que, durante la mayor parte de su vida, han tenido una enfermedad cardíaca. Su frágil corazón restringe sus actividades. Cada mañana en el trabajo cuando los empleados saludables toman las escaleras, usted debe esperar el ascensor.

 

Pero luego le realizan un trasplante. Un corazón sano es puesto dentro de usted. Después de la recuperación, retorna al trabajo y al encuentro nuevamente con las escaleras – el mismo tramo de escaleras que anteriormente evitaba. Por hábito, usted piensa en tomar el ascensor. Pero luego recuerda que ya no es la misma persona. Usted tiene un corazón nuevo. Dentro de usted habita un nuevo poder.

 

Tiene dos opciones, vivir como la persona enferma del corazón que era o vivir como la nueva persona que es ahora después de la operación, vivir como la persona que falla a menudo o vivir como la persona nueva que Dios ha hecho de usted por medio de su poder

 

Usted puede decir, “No puedo subir escaleras; soy demasiado débil.” ¿Su elección es negar la presencia de un nuevo corazón? Omitir la labor del cirujano? Escoger el ascensor sugiere sólo un hecho – que no ha aprendido a confiar en el nuevo poder de su corazón.

 

Necesitará tiempo. Pero en algún momento tendrá que subir esas escaleras. Tiene que probar que puede subirlas. Tendrá que experimentar con su nuevo corazón.

 

Cristo ya pago por nuestras culpas. El cumplió la ley por usted. Dios se compromete a ayudar a los que dejan de tratar de ayudarse a sí mismos.

 

“El que comenzó un buen trabajo en el que se llevan a la conclusión de que hasta el día de Cristo Jesús” (Fil. 1:6.)

Dios te va a cambiar de adentro hacia afuera.

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Lo que Dios cree de ti.

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devocionales cristianos2 destacados , pensamientos cristianos, oraciones cristianas, mensajes cristianos para jovenes, devocionales cristianosPor Lucas Leys

“Hechos 29 las 4 Conquistas”.

Es indispensable que tengamos una idea clara de quién es nuestro Dios. Tú tienes que saber que Dios no es aburrido; Juan decía que Dios es amor, eso quiere decir que todo lo hace por amor, y si te dice que no hagas algo, es porque te ama. Pecar es algo tonto, porque si El no quiere que vayas por ese lado, es porque quiere lo mejor para ti.

 

Un niño llegó a su colegio y vio que había un rótulo donde decía que llegaría un circo. El niño llegó tan contento a su casa pidiéndoles a sus padres insistentemente que lo llevaran. Al llegar el día, se levantó muy temprano y fue a levantar a sus padres. Ellos le dieron una moneda y salió corriendo al lugar. En ese tiempo, el circo hacía primero una presentación, para luego llevarlos al show principal. El niño llega a primera fila y se emociona al ver todos los animales y malabaristas. Se emocionó tanto que se le olvidó que en ese momento sólo era un desfile y que todavía no era el show.

 

Al ver un payaso, le dio la moneda, y se regresó a su casa. Este niño pensó que ahí era el circo, se conformó con lo que había visto; se perdió el verdadero show. Así hay muchos cristianos que se pierden el verdadero show que Cristo tiene para sus vidas. Porque piensan que es sólo de ir a la iglesia y de portarse bien.

 

Dios quiere que lo disfrutes, pero para eso, tienes que saber que tienes un Dios amoroso. ¿Se parece tu Dios a Jesús? El dijo: “El que me conoce a mí conoce a mi Padre”.

 

Cuando Dios te observa, ¿qué piensa, qué siente al verte? Hoy quiero que sepas lo que Dios piensa de ti.

 

Primero: Eres alguien que Dios ama.

Juan 3:16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Este es el milagro más grande que se hizo en este mundo por ti. Porque de tal manera Dios te amó a ti, que dio a su hijo para que fueras salvo. Piensa que Dios te ama, eres alguien por quien Cristo murió en la cruz del calvario de manera especial. Decídete a vivir como alguien amado por el ser más maravilloso e importante del Universo.

 

Segundo: Tú fuiste comprado.

El pecado original es de nacimiento. En consecuencia, éramos pecadores desde que venimos al mundo; es por eso que Dios mandó a Jesucristo para salvarnos. Satanás decía que tú y yo éramos de su propiedad, pero Dios reclamó a sus hijos, y pagó con la sangre de Cristo. Dios cuida de ti, porque te compró a un precio muy alto. Eres propiedad de Dios, El nos compró, por eso debemos comportarnos como personas valiosas.

 

Tercero: Somos hijos de Dios.

Pablo hacía énfasis en el gran amor de Dios. Pero muchos cuando pensamos en la imagen de un padre, lo que viene a nosotros es la de nuestro padre terrenal, en cómo él ha sido, pero tu Padre del cielo no es como el de la tierra, porque el ser humano es pecador. Dios está más interesado en bendecirnos que nosotros mismos, porque tienes un padre bueno y amoroso. Tú tienes que decirle al diablo que se cuide, porque tienes un padre poderoso. Nosotros somos hijos del Dios viviente, vamos a vivir como hijos de Dios, a representarlo muy bien.

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Como enfrentar los temores

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destacados consejos y principios , pensamientos cristianos, oraciones cristianas, mensajes cristianos para jovenes, devocionales cristianosPor Charles Stanley

 

Cada uno de nosotros hemos sentido temor alguna vez en la vida. En mi caso hubo un momento en el cual me di cuenta que estaba luchando con el temor y me propuse descubrir su origen.

Yo sabía que si no lo hacía mi ministerio sufriría grandemente debido a ello. Al orar y pedir a Dios que me revelara la causa de mi temor, volví a vivir los recuerdos de mi niñez.

 

Los primeros años de mi vida fueron turbulentos. Mi padre murió cuando yo tenía dos años y mi madre se vio obligada a tener dos trabajos para que ambos tuviéramos techo y comida. El primer recuerdo que tengo de mi niñez es del temor que me invadía al dudar de que pudiéramos lograr tener lo necesario para subsistir. Crecí teniendo que prepararme tanto el desayuno como el almuerzo para ir a la escuela.

 

La meta de mi madre no fue infundirme temor; acaso ella me enseñó más sobre la fe que cualquier otra persona. Lo que provocó la inestabilidad y el temor fue consecuencia natural de las circunstancias en las que nos encontrábamos. Por las noches mi madre y yo orábamos juntos. Ella me enseñó que aunque los tiempos eran difíciles, Dios estaba con nosotros listo para suplir todo lo que necesitábamos. Ella confiaba en el Señor y nunca nos quedamos sin comer. Quizá hubo tiempos de escasez cuando nuestro refrigerador estuvo casi vacío, pero siempre tuvimos todo lo necesario.

 

Ninguno de nosotros puede darse el lujo de permitirle la entrada al enemigo en nuestras vidas. Todo lo que Satanás necesita para hostigarnos es una oportunidad. La oración y la Palabra de Dios son las armas más efectivas que tenemos contra el temor. Cuando reconocemos ante el Señor que somos presa del temor y le imploramos su protección y dirección, asumimos una postura de fe.

 

El temor es, en sí, una decisión. Me sorprende ver cuántas personas me dicen que tienen temor de haber cometido el pecado imperdonable. Pese a que la sangre de Jesucristo los limpia de todo pecado, siguen rodeados de una incredulidad persistente.

 

Por lo general se reduce a que se sienten culpables de algún pecado, ya sea pasado o presente. Es entonces cuando les recuerdo 1 Juan 1:9: “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. Dios nos perdona cuando nos acercamos a Él en oración humilde buscando su perdón.

 

Si una persona insiste en seguir creyendo en un concepto falso del temor, lo más probable es que su vida esté saturada de temor. Jamás habrá un momento cuando tengamos que preocuparnos de que Dios nos perdone o no. Todo pecado – todo lo que jamás hayamos cometido – ha sido perdonado por su gracia mediante la obediencia de su Hijo en el Calvario. El Señor Jesús murió a fin de que nosotros podamos tener vida eterna. El nos ha dado libertad y no hay necesidad de vivir en pecado o temor.

 

En el libro “La sensación de ser alguien”, el autor Mauricio Wagner escribe: “El temor paraliza la mente haciéndonos incapaces de pensar con claridad. El temor de gran magnitud desorganiza la mente temporalmente al grado de que la confusión llega a imperar. El temor tiene también la tendencia de multiplicarse; cuando tenemos temor quedamos inutilizados al grado de que llegamos a temer de nuestros temores. No podemos hacer frente a los problemas cuando tenemos temor de ellos. . .

 

“Se necesita fe para doblegar el problema del temor. Es imposible vencer el temor sintiéndonos culpables de esa emoción. En ninguna parte de la Biblia encontramos que Dios condene a una persona por tener temor; en cambio, Él constantemente alienta a los que temen con declaraciones como: No temas, porque yo estoy contigo (Isaías 41:10). Cuando tenemos temor nos sentimos solos con nuestros problemas y estamos abrumados por ellos. La fe acepta el hecho de que el problema es demasiado grande para nosotros y también el hecho de que no estamos solos con él; tenemos a Dios con nosotros”.

 

En Lucas 4:18 el Señor Jesús dijo: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos”. Una de las funciones de Cristo como Mesías es traer libertad de la opresión. Cualquier cosa que nos mantenga cautivos debe soltarnos de sus garras cuando le ordenamos que lo haga en el nombre de Jesucristo.

 

El pecado, o cualquier esclavitud emocional, no puede gobernar nuestra vida. El único poder que el pecado tiene sobre ella es el que nosotros le concedamos; o sea, que se trata de lo que nosotros decidamos hacer. Podemos tomar la decisión de pecar y rechazar el plan de Dios para nuestra vida o podemos elegir seguir a Cristo en obediencia. No hemos sido destinados para ser pecadores ni hemos nacido a una vida de temor.

La duda contribuye poderosamente al temor. Cuando dudamos de la habilidad de Dios para mantenernos y suplir nuestras necesidades, tenemos temor. Muchos han adoptado el punto de vista de que el hombre es el centro del universo y que todo lo que ocurre debe ser controlado por él. No obstante, la necesidad de estar a cargo de nuestro propio destino tiene un gran defecto. Nosotros no somos todopoderosos ni podemos evitar que acontezcan ciertos eventos, sólo Dios es soberano. En última instancia Él es la única fuente de nuestra seguridad.

 

Puesto que nos hemos sugestionado para creer en la mentira de que separados de Dios somos auto-suficientes, el temor impera en nuestras mentes sin control alguno. En lugar de tornarse a Dios en oración, nuestras mentes andan a la deriva, de un problema imaginario a otro. Intentamos arreglar todo y terminamos exhaustos espiritual y emocionalmente.

 

Satanás se complace en hacer que andemos corriendo emocionalmente.Él toma medidas extremas con tal de lograr que nos imaginemos todo tipo de cosas o situaciones. La mayoría de nosotros sabemos lo que es pasarnos una noche en vela debido a pensamientos o preocupaciones que se convierten en temores.

 

Un solo pensamiento puede multiplicarse y crecer mil veces si es regado por las mentiras del enemigo. Su principal objetivo es hacer que dejemos de confiar en Dios. Una vez que logra que lo hagamos, él nos despoja de toda sensación de paz y esperanza; comenzamos a dudar de las promesas de Dios y antes que nos demos cuenta el temor ha erigido toda una fortaleza en nuestra vida.

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