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¡Todos cantan!

LEA:  Apocalipsis 5:8-14
Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. —Apocalipsis 5:13
Cada verano disfruto asistiendo a muchos de los conciertos gratuitos al aire libre que se presentan en nuestra ciudad. Durante la actuación de un grupo de músicos de instrumentos de metal, varios de ellos se presentaron brevemente y dijeron lo mucho que disfrutaban practicando y tocando juntos.

El placer de compartir música en comunidad ha reunido a personas durante siglos. Como seguidores de Cristo, ya sea que estemos en grupos pequeños, coros o congregaciones, alabar a Dios es uno de los elementos clave de nuestra expresión de fe; y un día estaremos cantando en un concierto que no podemos ni imaginar.

En una visión arrolladora de los tumultuosos eventos al final de los tiempos, Juan registra un coro de alabanza que comienza con unos cuantos y crece hasta llegar más allá de todo número. En honor al Cordero de Dios, que con Su sangre ha redimido a personas de toda tribu y nación (Apocalipsis 5:9), la canción comienza en el trono de Dios; a ésta se le unen miles y miles de ángeles, y finalmente incluye a toda criatura en el cielo, la tierra y el mar. Juntos cantaremos: «Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos» (v.13).

¡Qué coro! ¡Qué concierto! Qué privilegio comenzar a ensayar hoy!



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