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Aprender a vivir como verdaderos cristianos – 4ta parte

5. Venciendo las injusticias y los sufrimientos a través del ejemplo de Cristo mismo (21-25). Incluso en algunas zonas geográficas donde todavía impera la ley del dinero y del poder ycruz.jpg donde la racionalidad de las relaciones aún son brutales y donde todavía existe concomitancia entre los que ostentan el poder político con los que ostentan el poder económico y las leyes que puedan colaborar a una mayor justicia laboral nadie las toma en cuenta y donde por todo esto y mucho más los obreros son mal tratados e incluso en países como el nuestro, Chile, donde tenemos un cada vez mayor perfeccionamiento de las relaciones laborales pero que todavía existen brechas que solucionar y siguen existiendo graves injusticias respecto a recompensas salariales, y que es muy probable que nunca exista satisfacción plena respecto a estas relaciones, es donde precisamente los cristianos tenemos que volver a poner la mirada en nuestro Señor, en su propio dolor, en que fue objeto de las injusticias de su tiempo, en que fue modelo (gr. hypográmma = ejemplo grabado) para que sigamos las huellas de él, en que sufriendo injustamente sigamos manteniendo la integridad, la fe, la paz, y que no salga de nuestro boca por causa del sufrimiento recibido palabra alguna de amenazas e insultos. Nuestras leyes como hijos de Dios no son “ojo por ojo, diente por diente” que era propia de los primeros tiempos del Israel viejo. La ley del nuevo Israel, la iglesia, es saber poner la otra mejilla, es bendecir cuando somos maldecidos, y es saber que tenemos que ponernos, como Jesús, en manos de Aquel que juzga con justicia. No es que los injustos de este tiempo, ni de ningún tiempo,  van a pasar por alto (no van a pasar “piola”), ni no van a ser juzgados, no, mas para los cristianos nos corresponde, como dice Pablo, “no os venguéis vosotros mismos, dejar lugar a la ira de Dios” (Romanos 12, 14-21)

Misión Para la Vida. Los cristianos nunca tienen que ser los ciudadanos pasivos de nuestra actual sociedad, nunca deben ser los que siempre tienen bajo perfil, ser cristiano no significa no ser protagonista de nuestro tiempo, ser “sumiso” o “someterse” son términos que tenemos que aplicar bien en este tiempo si no queremos pasar por seres anónimos,  por objetos y no sujetos, por “reses” y no personas. Nunca debemos comprender que humildad significa no ser punta de lanza de la misión misma de Dios. Jesús, la humildad suprema en sí, hasta hoy sigue siendo la principal persona de la humanidad. Todas las burlas de que es objeto hasta el día de hoy no sólo no le hacen mella sino incluso lo elevan más todavía por sobre todos sus enemigos. Los ateos, agnósticos, los nueva era, los hechiceros, los seudo científicos, los paganos y religiosos paganos en general, los seudo intelectuales, etc, que por siglos ha  querido apagar su voz, ellos han acabado y Él permanece cada vez más vigente y sigue su mensaje y persona permeando a millares de vidas y las mismas sociedades no pueden desembarazarse de su persona y mensaje. ¿Y cómo? sino a través de los mismos que le seguimos y lo vivimos y lo anunciamos. (desde la linda ciudad de Rancagua, Chile, vuestro amigo Manuel Hidalgo Cruz)



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