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Cosas que se dicen en secreto

LEA:  Efesios 4:25-32
Las palabras de la boca del sabio son llenas de gracia. —Eclesiastés 10:12
Algunos dicen que el anonimato es el último refugio de los cobardes. A juzgar por la correspondencia y los comentarios que se me han enviado anónimamente, estoy de acuerdo. Las personas que se esconden detrás de la pantalla del anonimato o de una identidad falsa sienten la libertad de lanzar diatribas iracundas e hirientes. El anonimato les permite ser poco amables sin tener que asumir la responsabilidad de sus palabras.

Siempre que estoy tentada a escribir algo anónimamente porque no quiero que se me identifique con mis propias palabras, me detengo y lo reconsidero. Si no quiero que mi nombre vaya unido a ello, probablemente no debo decirlo. Entonces hago una de dos: o lo tiro a la basura o lo vuelvo a escribir de una manera que sea más útil que hiriente.

Según Efesios, nuestras palabras deben edificar e impartir gracia (4:29). Si no estoy dispuesta a usar mi nombre, hay razones para creer que mi motivo es herir en vez de ayudar.

Siempre que estés tentado a decir algo en secreto —tal vez a algún familiar, un compañero de trabajo o a tu pastor— considera por qué no quieres que se identifique tu nombre con tus palabras. Después de todo, si no quieres eso, probablemente Dios tampoco lo quiere. Él es tardo para la ira y grande en misericordia (Éxodo 34:6) y nosotros debemos ser igual.



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  1. anonimo ja ja es Antonio

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