Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

El principio de Job

LEA:  Filipenses 4:10-13
¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? —Job 2:10
Cuando mi esposa aceptó el cargo de directora de educación especial en un distrito escolar a varios kilómetros de casa, eso implicó que viajara muchos kilómetros todos los días. Sería tolerable a corto plazo, pero todos sabíamos que no podría seguir así indefinidamente. Entonces, decidimos mudarnos a una ciudad a mitad de camino de nuestros empleos.

El agente inmobiliario no creía que nuestra casa se vendería de inmediato. Las tendencias del mercado mostraban muchas casas en venta y pocos compradores. Después de mucha oración y una agotadora limpieza, finalmente la pusimos en venta. Para nuestra sorpresa, ¡la vendimos en menos de tres semanas!

A veces me siento culpable de recibir bendiciones materiales. En un mundo tan necesitado, ¿por qué debía yo esperar la intervención divina para vender una casa? Pero entonces, recuerdo la respuesta de Job a su esposa: «¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos?» (Job 2:10).

Este versículo se suele aplicar para aceptar las decepciones, pero el principio también vale para agradecer por las bendiciones. El apóstol Pablo aprendió a regocijarse en la abundancia y en la necesidad (Filipenses 4:10-13). Dios desea enseñarnos el contentamiento mediante las ganancias y también las pérdidas. Agradecer a Dios en todo implica reconocer Su soberanía y fomentar una vida de fe.



Ultimos comentarios
  1. rossy morales
  2. maribel sanchez c

Dejar comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Recibe las nuevas
reflexiones en tu correo!

Escribe tu dirección de email: