¡VIVE!

Publicado el 15 June 2012

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 “Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados
los que no vieron y creyeron” (Juan 20:29).

¿Se ha preguntado alguna vez qué sucedió con los discípulos de
Jesús? No esperaban que resucitara. Una y otra vez, el Maestro les
había dicho que moriría y después de tres días se levantaría de la
tumba, pero no lo entendieron.

Cuando Jesús murió, los discípulos eran once hombres atemorizados
que corrían a esconderse para salvar la vida. Su líder había muerto y
su sueño se ha­bía hecho añicos. Sin embargo, varios días después
de la resurrección, aquellos mismos once hombres eran audaces,
valientes y visionarios. ¿Qué provocó tan gran cambio? No era que
vieran una tumba vacía; era que habían visto a Cristo vivo, resucitado
de entre los muertos. Por fin lo entendieron todo y estaban ansiosos por
compartir la buena nueva.

Los fariseos trataron de difundir el rumor de que los discípulos
habían llega­do por la noche y robaron el cuerpo y así poder decir a
la gente que había resu­citado (ver Mat. 27:64). Pero, ¿qué ganaban
los discípulos urdiendo tal engaño? La mayoría de ellos perdió la
vida por defender sus convicciones. ¿Quién estaría dispuesto a morir
por defender una mentira? Si los discípulos mentían, engaña­ban
deliberadamente al mundo entero.
Una de las razones de la propagación del cristianismo en el siglo I
D.C. era el comportamiento puro, honesto, sincero y veraz de los
discípulos. Todo el men­saje de Cristo es que nos amemos unos a otros,
seamos amables y digamos la verdad. ¿Podrían haber vivido una mentira
colosal? No, habían visto a Cristo resucitado. Sus vidas cambiaron
radicalmente. Así, salieron al mundo para con­tar la buena nueva del
amor de Cristo por cada persona, de su muerte como su sustituto, de su
resurrección para vencer a la muerte y que él vive.

Solo un discípulo se libró del martirio. Santiago, hijo de Alfeo, fue
apedrea­do y Tadeo, su hermano, decapitado. Pedro, Andrés, Felipe y
Bartolomé fueron crucificados. Mateo, Tomás y Santiago, hijo de
Zebedeo, fueron muertos a espada. Marcos fue arrastrado hasta morir. Tan
solo Juan murió de viejo.
Señor, ya sea por mi vida o por mi muerte, quiero ser siempre un
testigo de la verdad.


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3 Comentarios en este post

  1. eduardo dice:

    mira el perdon es algo que en este momento le reclamo a mi mujer por mi en equivocaciones que he cambiado pero que ella no perdona y mi matrimonio esta en crisis mi vida en cristo, mis hnos en cristoy mi dios me sostienen pero el dolor ,la indiferencia, el contestar mal, el no comunicarse es una lucha muy dificil y contestar con amor solo lo dios lo puede hacer en mi.este matrimonio fue fundado en cristo y el me lo dio porque yo lo acepte por que el me la marco ,yo se que el me lo va a devolver pero la espera y el momento es duro oren por mi flia bendiciones el señor es el medico que toca los corazones amen

  2. MARIA GONZALEZ ORTIZ dice:

    ORARE POR TI….. NO PIERDAS LA FE.

  3. felipe baján dice:

    la verdadera felicidad viene de Dios, cuando se hace lo que él dice. Cuando se comparte con los más necesitados, con los desposeidos.Porque es mejor dar que recibir.allí radica la verdadera felicidad. Que Dios lesa bendiga.

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