«Pedí hacer una prueba de ADN, y sí es mi hijo»

En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue:

«[Al mes de comenzar a vivir con mi pareja, ella] quedó embarazada, pero… yo pensé que… me era infiel. Así que pedí hacer una prueba de ADN, y sí es mi hijo…. La pregunta que tengo es: ¿Cometí pecado en hacer la prueba de ADN?»

Este es el consejo que le dio mi esposa:

«Estimado amigo:

»Usted pregunta si cometió pecado por haber pedido una prueba de ADN a fin de comprobar que el hijo sí era suyo. Para poder contestar su pregunta, primero tenemos que establecer la diferencia que hay entre conducta “pecaminosa” y conducta “imprudente”.

»Para determinar si algo es o no es pecado, tiene que haber una medida o norma con la cual compararlo. Muchos creen que su propia conciencia basta para juzgar entre el bien y el mal, sin aplicar ninguna medida externa. Sin embargo, el ambiente y las circunstancias en que se ha criado una persona pueden hacer que crea que lo malo es bueno.

»Tomemos, por ejemplo, a un niño que crece con padres que le enseñan a robarle a alguien la cartera. Ese niño está condicionado a pensar que cuanto más robe, más agradará a sus padres. Como le parece que lo correcto es agradar a sus padres, la conciencia natural que Dios le ha dado se distorsiona por lo que le parece que es lo correcto en determinadas circunstancias. Cuando esto sucede vez tras vez, ya no se puede confiar en esa conciencia confundida como una norma para distinguir entre el bien y el mal. Por eso estableció Dios los Diez Mandamientos como la norma definitiva para distinguir entre el bien y el mal….

»Pedir una prueba de ADN demuestra que usted no confía en la madre de su hijo…. [Pero] ¿es pecado desconfiar? Los Diez Mandamientos no dicen nada que indique que lo sea. Es más, si ha habido infidelidad en el pasado, entonces por lo general se considera que es prudente desconfiar.

»Sin embargo, si ella nunca ha hecho nada que indique infidelidad, entonces fue imprudente que usted exigiera la prueba de ADN. Si anteriormente había confianza mutua, entonces usted destruyó esa confianza cuando pidió esa prueba.

»El hecho de que no se haya casado con la madre de su hijo, sin embargo, demuestra que no está comprometido ni hay confianza mutua de todos modos. Si bien el matrimonio no garantiza la fidelidad, sí es señal de compromiso y confianza mutua. Si usted ama a la madre de su hijo, entonces comprométase con ella y trace un plan para un futuro más estable para su hijo por medio del matrimonio. Y como no quiere ser culpable de pecado, al casarse estará siguiendo la norma de Dios para mantener la pureza sexual….»

Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se ingresa en el sitio www.conciencia.net y se pulsa la pestaña que dice: «Casos», y luego se busca el Caso 579.

Carlos Rey
Un Mensaje a la Conciencia
www.conciencia.net


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