«Tuercas y tornillos»

(Segundo domingo de julio: Día del Padre en Uruguay)

«De pequeño, mi padre solía llevarme a la ferretería, enseñarme las estanterías y compartir con paciencia los secretos de todos los brillantes artículos en los que se fundamentaba la prosperidad de nuestra familia —relata el empresario y productor de televisión uruguayo Nando Parrado.

»—Esto es un tornillo articulado, Nando. Sirve para sujetar cosas a una pared hueca…. Esto es un tornillo de ancla…. Tenemos tornillos de cabeza cuadrada, de cabeza Phillips y de cabeza ranurada; tornillos para metales y tornillos para madera…. Estas son tuercas de alas…. Esto es una arandela: refuerza un agujero en una lona para que puedas atravesarla con una cuerda para sujetarla…. Hay clavos normales, puntillas francesas, clavos para techos, clavos anillados… [y] más tipos de clavos de los que puedas imaginar…

»Yo valoraba mucho esos momentos. Adoraba la amable seriedad con la que compartía sus conocimientos, y me hacía sentir cerca de él saber que creía que yo era lo suficientemente mayor como para confiarme su saber. De hecho, él no estaba simplemente jugando, sino que me estaba enseñando lo necesario para poder ayudarle en la tienda. Sin embargo, incluso de niño podía ver que lo que me estaba enseñando mi padre era un concepto mucho más profundo: que la vida es metódica, que la vida tiene sentido.

»—Mira, Nando, [para] cada trabajo [hay una] tuerca, [un] tornillo, [una] bisagra o [una] herramienta [específica]….

»Tanto si lo hacía a propósito como si no, me estaba enseñando la lección magistral que sus años de sufrimiento le habían enseñado: no estés en las nubes, presta atención a los detalles, a la realidad de las cosas, a sus tuercas y tornillos. No puedes construir una vida basada en sueños y deseos. La buena vida no cae del cielo, sino que te la construyes desde abajo, con mucho esfuerzo y con ideas claras. Todo tiene sentido. Hay reglas y realidades que no cambiarán para ajustarse a tus necesidades. Tu tarea es entender esas reglas. Si lo haces, y si trabajas duro y con inteligencia, todo te saldrá bien.

»Ésa era la sabiduría que había forjado la vida de mi padre y que él me transmitió de muchas formas».1

Con este comentario Nando Parrado ilustra la lección magistral que enseña el siguiente dicho de los sabios: «Escucha a tu padre, que te engendró…. Adquiere la verdad y la sabiduría, la disciplina y el discernimiento, ¡y no los vendas!»2 Es que Nando escuchó a su padre, Seler Parrado, y aprendió no solamente la importancia de la función que tiene cada tuerca, tornillo, bisagra y herramienta en cada trabajo, para saber cómo venderlos, sino que también reconoció la importancia que tiene el aferrarse a la verdad y a la sabiduría, a la disciplina y al discernimiento, que había adquirido de él. Más vale que sigamos su ejemplo al prestarles atención a los que tengan lecciones valiosas que enseñarnos, sobre todo a quienes sean padres ejemplares, de modo que éstos nos motiven a serlo nosotros mismos.

Carlos Rey
Un Mensaje a la Conciencia
www.conciencia.net


1Nando Parrado, Milagro en los Andes: Mis 72 días en la montaña y mi largo regreso a casa (Barcelona: Editorial Planeta, 2006), pp. 35-36.
2Pr 23:22,23

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