Permanezca en Jesús

Publicado el 02 April 2012

destacados consejos y principios , pensamientos cristianos, oraciones cristianas, mensajes cristianos para jovenes, devocionales cristianosPor Gloria Copeland

No caiga en la trampa del diablo. En lugar de eso, ponga sus pensamientos y afectos en el Señor. A medida que lo haga, la fuerza de la fe comenzará a fluir de usted. Esa corriente rechazará toda forma de oscuridad.
   
“El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden”. – Juan 15:6

Si le pidiera que hiciera una lista de cien cosas que necesita hacer para agradar al Señor, usted podría hacerla, ¿cierto? Probablemente estaría pensando en una lista tan larga de “sis” y “nos” que no sabría por donde empezar.

Pero puede estar tranquilo. No voy a sugerirle que haga una lista. En cambio, voy a ayudarle a simplificar las cosas al darle sólo una: Permanezca en Jesús.

De lo único que usted es verdaderamente responsable es de su unión con Él. Si usted mantiene intactas la unión y comunión con Él, todo lo demás será resuelto.

“Pero, ahora estoy enfrentando algunos problemas grandes. Mi vida está al revés. Estoy tan afanado que no sé si voy o vengo. Hoy no tengo tiempo para tener comunión con el Señor”.

Entonces, es cuando más necesita tener comunión con Él. Necesita mantener su unión con el Señor en especial cuando las tormentas de la vida vienen. Sé que eso no siempre es fácil. Ya sea la tormenta una enfermedad en su cuerpo o problemas económicos o contiendas familiares, la tentación será fijar la atención y la mente en ese problema. Ni siquiera querrá pensar en algo más.

Pues, eso fue lo que el diablo planeó. Esa es la razón por la cual él envió esa tormenta en primer lugar: para distraerle de la comunión con Dios y para alejar su atención de la unión con Él.

No caiga en la trampa del diablo. En lugar de eso, ponga sus pensamientos y afectos en el Señor. A medida que lo haga, la fuerza de la fe comenzará a fluir de usted. Esa corriente rechazará toda forma de oscuridad. Le llevará en triunfo en cada tormenta. Tenga hoy comunión con Jesucristo. Filipenses 3:1-11

Considérese vivo en Cristo

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son echas nuevas.
– 2 Corintios 5:17

La resurrección: ¿en qué piensa cuando oye esa palabra? La mayoría de la gente piensa en el pasado: en una tumba vacía y en el Señor resucitado.
¡Gloria a Dios! ¡Jesucristo vive hoy!

Lo que no entendemos bien es que Él no es el único que resucitó. Nosotros también hemos resucitado. Resucitamos espiritualmente el día en que recibimos al Señor Jesucristo como el Señor de nuestra vida. Ese día pasamos de muerte a vida. La parte más importante de nuestra resurrección ya ocurrió.

Medite en eso. Cuando usted hizo a Jesucristo el Señor de su vida, el Espíritu de Dios vino sobre usted y la gloria del Señor invadió su ser. Esa gloria consumió al viejo hombre y al pecador que usted antes era. Ese hombre viejo murió, y en su lugar nació una criatura nueva.

Sí, habrá un día cuando el cuerpo terrenal en que vive será levantado y glorificado, pero usted no tiene que esperar hasta entonces para ser libre del pecado, de la enfermedad, de la pobreza y del fracaso que acompañan a este mundo natural. Usted ya es libre de todo eso.

Quizá esté preguntándose: “Bueno, si soy tan libre, ¿por qué no puedo dejar de fumar? ¿Por qué no puedo rebajar de peso? ¿Por qué estoy siempre enfermo?”
Pues, porque ha dejado que Satanás lo convenza de que usted todavía está bajo su poder y de que aún está espiritualmente muerto.
Por eso, le pido que a partir de hoy comience a considerarse vivo, a pensar de sí mismo como alguien que ya tiene la vida de Dios y no como un ser terrenal que está esperando por la resurrección. Considérese muerto al pecado y vivo por el poder de Jesucristo, y podrá empezar a vivir una vida nueva hoy. Romanos 8:1-14


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2 Comentarios en este post

  1. Lindor Eduardo dice:

    Que enseñanza hermosa, ya en viejo me doy cuenta que el Señor me dio oportunidades para serle útil, pero me quede por el temor el miedo que me faltará la capacidad necesaria,probablemente no supe confiar en él, La historia de el Rey David es fascinante, un hombre con su grandes luchas internas y que no fue vulnerable a las caídas que tienen cualquier ser humano. Pero siempre supo como volver a su Dios. Creo que nosotros al tenerlo a Cristo (el segundo Adán) se acresentarón nuestras posibilidades de llegar a ese Dios, por medio de su hijo que en forma permanente nos esta brindando su amor. Ustedes son una herramienta de ese Dios, porque son utilizados por el Espíritu Santo para guiar a muchos creyenta estan fuera de la Iglesia.

  2. olguita R. dice:

    DIOS LOS BENDIGA. A veces estamos dispuestos de dar todo lo que esta a nuestro alcance hasta ayudar espiritualmemte aquella persona que lo necesita pero esa persona no esta dispuesta ni a recibir ni escuchar aunque este mal en un hospital QUE PODEMOS HACER por esa persona sino es como digo yo doblar rodillas y orar para q Dios nuestro Señor tenga misericordia no solo por ella sino tambien por nosotros xq no pudimos llegar al corazon de esa persona y hacerla entender q si Dios no somos nada

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