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Creemos

Lectura: Romanos 8:11-18

Bendito el Dios . . .[quien] nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo. -1 Pedro 1:3

En el 2005, el huracán Katrina dejó Nueva Orleans arrasada por el agua. Pero un evento insólito le devolvió las esperanzas a la ciudad justo 17 meses después de la catástrofe. «Los Santos de Nueva Orleans», un equipo de fútbol americano que siempre había estado entre los peores, logró llegar al campeonato mundial. Toda la región captó la emoción. Anuncios que decían «Creemos» reflejaban un nuevo día.

Al comentar acerca del fenómeno, el productor Quint Davis dijo: «Cuando haya pasado la temporada, los kilómetros de destrucción seguirán destruidos». Pero añadió: «Si esto, este milagro, puede pasarle a Nueva Orleans, entonces puede pasarle cualquier cosa».

Los Santos cayeron por un partido, pero la idea siguió cautivando los corazones. Los corazones de un pueblo habían sido cautivados de tal manera por algo «imposible», que comenzaron a pensar que cualquier cosa era posible.

De una manera infinitamente más importante, esto es lo que observamos en la resurrección corporal de Jesús de entre los muertos. Cristo venció a la muerte en el territorio de la mortalidad misma, declarando el poder de Dios para darnos vida y esperanza nuevas. Pablo escribió: «El que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por Su Espíritu que mora en vosotros» (Ro. 8:11).

No hay otro evento en la historia humana que sea más significativo. No hay otro evento que esté tan lleno de esperanza inmediata y victoria final para los santos en Cristo Jesús. –

La resurrección de Cristo es la semilla de la promesa; ¡nuestra resurrección es la flor del cumplimiento!



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