«Mientras los jazmines perfuman la ciudad»

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Imagen por ChiaraTaz

«Los escaparates de las tiendas y bazares de la ciudad están profusamente iluminados con bombillas de colores y engalanados con bonitos arreglos florales, en espera del cambio de siglo —escribe Mercedes Vigil en su novela histórica titulada Matilde, la mujer de Batlle—…. Este año, la municipalidad ha permitido la realización de fiestas callejeras, que habían estado prohibidas durante mucho tiempo, por lo que largas guirnaldas decoran las principales arterias, mientras los comerciantes dan el último retoque a los coquetos kioscos de refrescos y helados que marcarán una Navidad y un Fin de Año excepcionales.

»Pese a las discusiones de que se ha hecho eco toda la prensa sobre si realmente este 31 de diciembre de 1899 marca o no el fin del siglo, todos están de acuerdo en que el último segundo de este año será muy especial….

»… Montevideo está de fiesta, y el ir y venir de las damas comprando los últimos enseres para esperar el nuevo año no es poca cosa en una ciudad que aún llora a los muertos de la última revolución.

»Luego de un indulto a los desterrados y de la amnistía general de 1897, cientos de exiliados [han regresado] paulatinamente a Montevideo, y [estas] Navidades [encuentran] a muchas familias reunidas nuevamente.

»El siglo está culminando tan convulso como comenzara. Los últimos veinte meses han sido muy agitados….

»La crisis económica que azotara con inusitado vigor durante la década de 1890 ha dejado a muchos ciudadanos ilustres en la más absoluta pobreza….

»—¡Flores, señora, flores de aroma para la sala! —la chillona voz de un chiquillo que le [interrumpe] el paso… a Matilde… la [aborda] con un gran canasto repleto de ramitos blancos.

»“Es olor a Navidad”, solía decir la pequeña Ana Amalia cuando el aroma dulzón de los jazmines alcanzaba su naricita respingona….

»… Éstas no [serán] unas navidades felices para la familia. Luis, el querido hermano de Pepe y su constante compañero de lucha… [pasa] duros momentos por la salud de su esposa.

»—Dicen los médicos que no pasará estas fiestas —se lamenta Luis.

»Petrona Berres, enferma de cáncer desde el año anterior, [agoniza] sin esperanza en [este] fin de año….

»La tarde del 25 de diciembre, mientras los jazmines [perfuman] la ciudad, Petrona Berres muere en brazos de Luis.»1

Así termina este capítulo de la novela de la escritora uruguaya Mercedes Vigil. ¡Qué manera más triste de llegar al fin de año! Lo cierto es que a los afectados les duele igual, ya se trate de una familia desconocida o de una familia influyente, como la del ex presidente interino don Pepe Batlle y Ordóñez, que llegaría a ser electo dos veces presidente Constitucional de Uruguay. Menos mal que Dios comprende lo difícil que es para todos nosotros tener que soportar esos «duros momentos», sobre todo la pérdida de un ser querido, mientras otros festejan el fin de año. Por eso su Hijo Jesucristo nos infunde aliento con estas palabras: «Dichosos los que lloran, porque serán consolados…. Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.»2

Carlos Rey
Un Mensaje a la Conciencia
www.conciencia.net


1 Mercedes Vigil, Matilde, la mujer de Batlle (Montevideo, Uruguay: Editorial Planeta, 2003), pp. 156-60.
2 Mt 5:4; 11:28

Un Mensaje a la Conciencia

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